La inesperada decisión de Estados Unidos que produjo malestar en Ucrania y celebró Rusia

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, decidió no enviar armas de largo alcance a Ucrania debido a que las tropas de Volodimir Zelensky podrían usarlas para realizar ataques en territorio ruso. La decisión fue celebrada por allegados a Vladimir Putin
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, decidió no enviar armas de largo alcance a Ucrania debido a que las tropas de Volodimir Zelensky podrían usarlas para realizar ataques en territorio ruso. La decisión fue celebrada por allegados a Vladimir Putin

WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sostuvo ayer que Washington no enviará a Ucrania sistemas de misiles de largo alcance que puedan llegar hasta Rusia, tal como habían informado fuentes del Pentágono a la prensa y como le piden las autoridades ucranianas.

“No vamos a enviar a Ucrania sistemas de cohetes que puedan llegar a Rusia”, les aseguró Biden a los periodistas tras regresar a la Casa Blanca después de un fin de semana en Delaware.

Los medios de comunicación estadounidenses habían informado que Washington preparaba el suministro de sistemas de lanzamiento múltiple de misiles de largo alcance a Kiev, después de que el Congreso aprobó una ayuda adicional a Ucrania de 40.000 millones de dólares.

Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dimitri Medvedev, calificó de “razonable” la decisión del presidente estadounidense de no suministrar a Ucrania esa clase de sistemas misilísticos.

“De lo contrario, de ser atacadas nuestras ciudades, las Fuerzas Armadas rusas deberían cumplir su promesa de atacar los centros donde se toman estas decisiones criminales”, comentó en su cuenta de Telegram, según recogió la agencia rusa de noticias TASS.

En Estados Unidos hubo reacciones en contra de la decisión. El senador republicano Lindsey Graham calificó la decisión de Biden como “una traición a Ucrania y a la democracia misma”.

Graham agregó que Ucrania “no está pidiendo soldados estadounidenses, sino armas avanzadas para defenderse de la invasión de Putin. Aparentemente, la administración de Biden se siente nuevamente intimidada por la retórica rusa”.

El embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoli Antonov, le había adelantado el sábado pasado a Estados Unidos que el envío de nuevos sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes (MLRS) sería interpretado por Moscú como una “escalada del conflicto” y una provocación. “Tenemos que verificar con cuidado esta información –dijo entonces–. De momento, partimos de las declaraciones del vocero del Pentágono, John Kirby, en las que asegura que todavía no se ha tomado una decisión al respecto”, dijo.

Un segundo sistema

Estados Unidos había comenzado a estudiar abiertamente la posibilidad de enviar esta clase de armamento en los últimos días, según le habían confiado fuentes de la Casa Blanca a la cadena CNN, con la entrega de MLRS, capacitado para alcanzar objetivos a unos 300 kilómetros de distancia.

El gobierno de Ucrania le había pedido también a Estados Unidos un segundo tipo de sistema: el M142 Himars, más ligero, con un alcance de entre 70 y 150 kilómetros, muy superior a las baterías de obuses M777, que son las que actualmente se le entregan a Kiev y tienen un alcance efectivo de no más de 40 kilómetros.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se mostró claramente a favor del envío de este material, siempre que fuera a ser empleado en circunstancias puramente defensivas, dado que existe el peligro de que el sistema dispare misiles de largo alcance que podrían alcanzar sin problemas territorio ruso.

“Existe el riesgo de que ese tipo de armas se coloquen cerca de las fronteras rusas y los ucranianos tengan la oportunidad de atacar ciudades rusas. Para nosotros, sería una situación inaceptable”, señaló el embajador Antonov.

“Esperamos que prevalezca el sentido común –añadió en este sentido el diplomático– y que Washington no adopte una decisión tan provocadora, porque el bombeo de armas a Ucrania aumenta significativamente los riesgos de una escalada del conflicto”, sostuvo.

En este contexto de máxima tensión, los funcionarios ucranianos reclamaron más armas a Occidente. “Algunos aliados evitan suministrar las armas necesarias por miedo a una escalada. Escalada, ¿en serio? Rusia ya está utilizando las armas no nucleares más pesadas, quema la gente viva. Tal vez sea el momento de darnos MLRS”, tuiteó Mykhailo Podoliak, asesor de la presidencia ucraniana.

Agencias AFP y AP

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