Qué es la inercia inflacionaria y por qué los economistas sostienen que complica la baja de la inflación en la Argentina

Esteban Lafuente
·3  min de lectura
Deuda. El Gobierno llegó a un acuerdo con los principales acreedores y se abre la salida del default
Deuda. El Gobierno llegó a un acuerdo con los principales acreedores y se abre la salida del default

Además de las cuestiones monetarias y de la coyuntura micro de sectores puntuales, como la carne, los electrodomésticos, los lácteos o los autos 0km, los economistas advierten sobre el componente “inercial” que adquirió hace años el proceso inflacionario en la Argentina. Como ocurre con los pasajeros de un auto, que se despegan de su asiento cuando el vehículo baja bruscamente su velocidad, los precios en el país tienden a continuar con su movimiento al alza por la tendencia que muestran en tiempos anteriores, más allá del efecto de medidas de corto plazo a las que pueda apelar el Gobierno.

Supeditados a sus expectativas y condicionados por contratos, los agentes (empresas, sindicatos, consumidores, empleadores) tienden a ajustar sus precios hoy previendo que todos los valores aumentarán en el futuro, en una cadena sucesiva que hace difícil su contención y resta efectividad a las medidas oficiales, como las que utiliza este Gobierno (control de precios, congelamientos de tarifas, atraso del dólar) o administraciones anteriores (como en la gestión de Macri, aumento cero de la base monetaria).

Según Miguel Kiguel, director de la consultora Econviews, en un proceso de inflación “los aumentos de cada mes tienen persistencia en el mes, porque las subas no reflejan lo que pasa ahora, sino lo que ocurrió en el pasado o lo que puede pasar. Si una empresa tiene que fijar precios por seis meses, al definirlos mira sus costos y las chances de que el resto de los precios suban en seis meses”.

Edificio de INDEC, Instituto de Estadística y Censo
Ignacio Sánchez


Edificio de INDEC, Instituto de Estadística y Censo (Ignacio Sánchez/)

Según el economista, autor de Las crisis económicas argentinas: Una historia de ajustes y desajustes, la inflación se “naturaliza” y, finalmente, afecta los comportamientos y demandas presentes y futuras de diferentes actores. “Esta inflación del 4% es preocupante porque está medio enquistada. El trabajador va a pedir aumentos de salarios que reflejen esos valores, las empresas proyectan precios con esa referencia y ya no asusta”, dice. En otras palabras, el factor inercial de la inflación da cuenta de una dinámica de aumentos constantes y generalizados que exceden a los factores estrictamente monetarios, cambiarios o fiscales.

En ese contexto, plantea que en un plan antiinflacionario no alcanzan las medidas ortodoxas desde lo monetario, si no se complementan con componentes “heterodoxos” que incidan sobre las expectativas. “Es un poco lo que le pasó a Macri. Si vos parás de emitir dinero, pero hay que ajustar tarifas y transporte, o quedan retrasados los precios de las prepagas o por ahí el tipo de cambio, esos ajustes terminan impactando en otros precios. Hay que tener en cuenta todo el proceso con políticas de ingreso que ataquen las expectativas. Y ahí sí tiene sentido un consejo económico y social, que trate de acordar aumentos de salarios, precios o tarifas, pero en el marco de un plan”, completa.

Para Caamaño, el proceso de aceleración de la inflación actual tiene que ver más con las consecuencias de la política económica. “La inercia es como en física: un cuerpo tiende a mantener su estado. No explica la aceleración, sino que le cueste frenar, y si tiene mucha inercia le cuesta frenar más”, dice el analista. Desde esa perspectiva, medidas de contención de expectativas, como las referencias de Precios Cuidados, el monitoreo de precios, los acuerdos o congelamientos por períodos cortos de tiempo, resultan insuficientes para desarmar los factores que sostienen o aceleran la dinámica de los precios. “Si vos hicieras algo para que la inflación desacelere desde la política fiscal y monetaria y el manejo de expectativas, las políticas de contención ayudan a reducir la inercia”, concluye el analista.