La industria y la construcción cerraron un año negro, pero muestran un rebote

Francisco Jueguen
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La construcción recupera terreno a paso firme, pese a que tuvo un año oscuro por la pandemia
Fuente: LA NACION

La industria y la construcción reflejaron en 2020 -año impactado por la pandemia y las estrategias para contenerla- una profunda caída pese a que ambos sectores -motores clave de la actividad- comenzaron a mostrar en el último trimestre un rebote, cuya proyección en el tiempo dependerá de la estabilidad macroeconómica y, sobre todo, cambiaria.

El Indec informó hoy que el sector manufacturero acumuló en 2020 una caída de 7,6%, mientras que el mismo indicador en la construcción fue de 19,5%. Sin embargo, según informó el organismo estadístico y recalcó el Ministerio de Economía, tras las cuarentenas más rígidas, ambos sectores mostraron recuperaciones interanuales (tuvieron su segunda mejora en la foto anual, por caso), pero también mensuales sin estacionalidad en diciembre.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) aumentó 4,3% mensual en la medición sin estacionalidad, mientras que anualmente mostró un alza de 27,4%. En tanto, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) avanzó 0,9% mensual y 4,9% en el año.

Los analistas consultados por LA NACION esperan que la industria repunte, aunque la velocidad e intensidad dependerá de la evolución de la macroeconomía. En la Unión Industria Argentina (UIA) creen que el sector puede mejorar si se estabiliza el flujo de dólares comerciales -y se acumulan reservas-, si aparecen mejores incentivos a la inversión y exportación y si avanzan medidas para la creación de empleo privado de calidad.

En el mundo de la construcción, en tanto, esperan que en un año electoral la mejora de la actividad entre privados sea empujada aún más por la obra pública impulsada por el Gobierno.

Economía celebró que la construcción tuviera su mayor crecimiento interanual desde noviembre de 2017 y que la mejora sin estacionalidad fuera en diciembre la cuarta consecutiva. Sobre el IPI, la cartera de Guzmán estimó que la foto anual es la mejor desde marzo de 2018 y que la mejora mensual llevó a nivel a superar la situación pre-covid de febrero.

"REACTIVACIÓN", tuiteó en mayúsculas el minsitro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. "La industria y la construcción se recuperan mes a mes, y no sólo lo perdido por la pandemia sino que ya operan por encima de 2019. Eso no se dio por arte de magia", expresó. y destacó las políticas activas del Gobierno (ATP, créditos blandos, la baja de retenciones industriales, el apoyo a proveedores y el Ahora 12, entre otros).

"La industria arrancó muy bien en 2021. La producción automotriz subió 17,5% y los despachos de cemento, un 19,2% interanual. La siderurgia tuvo un enero extraordinario, con el consumo de energía subiendo más del 50% producto de una mayor producción", dijo el ministro, que además remarcó los datos del Indec sobre las expectativas de creación de empleo.

En el mes crecieron en términos interanuales los despachos de todos los insumos relevados excepto los de Yeso (-9,1% interanual). Vale aclarar que, desde el shock cambiario del tercer trimestre, las expectativas de devaluación y la brecha cambiario motorizaron tanto los despachos de este sector, como los precios de sus insumos, que crecen fuertemente. En el acumulado del año sólo hubo tres mejoras: ladrillos huecos, placas de yeso y cales.

Sólo cuatro sectores industriales crecieron en el año: Maquinaria y equipo (4,1% interanual), Químicos (2,4%), Tabaco (0,7%) y Alimentos y bebidas (0,2%). Entre las mayores caídas estuvieron Otro equipo de transporte (-37%) y Prendas de vestir (-32,9%). En diciembre, "crecieron de forma interanual 11 de los 16 sectores, la mayor difusión del crecimiento desde mayo de 2018. Entre los sectores que cayeron, todos desaceleraron su caída menos uno", informaron desde el Ministerio de Economía, una vez publicados los datos.

"La industria cierra su tercer año de bajas con una fuerte caída", afirmó el director ejecutivo y economista jefe de la UIA, Diego Coatz. "El último trimestre fue mejorando y por eso se cae menos que lo esperado. Pero es una caída importante producto de la pandemia".

"Para el año que viene, se va a recuperar", auspició el economista, que dijo que lo que motorizará ese avance serán los sectores vinculados a la construcción, la metalmecánica, maquinaria y equipo, y el sector automotor, que viene de una base muy baja en 2020.

"La velocidad de la recuperación dependerá de la macroeconomía, que exista previsibilidad en tipo de cambio comercial, que no salte, y que la brecha se mantenga estable", dijo Coatz, que espera que el Banco Central logre acumular reservas y que no haya restricciones para la importación de insumos. "Después, pensando en la sostenibilidad necesitamos promoción de comercio exterior, ya que las exportaciones del sector cayeron 30% en pandemia, mejorar un sistema tributario que hoy penaliza la inversión buscando esquemas de incentivos, y la normalización del mercado laboral con una política ofensiva de generación de empleo", cerró.

La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) difundió el noveno relevamiento entre sus socios desde que comenzó la pandemia. La encuesta fue realizada entre el 18 y el 29 de enero de 2020 destacó: de las obras con contrato vigente al 31 de diciembre de 2020 el 71% están con desarrollo normal, el 11% están demoradas y solo el 5% están paralizadas; en diciembre de 2020, el 47% de las empresas presentaron presupuestos u ofertas de obras públicas y también el 47% para obras privadas; y sólo 9% de las empresas tiene personal suspendido.

"Pese a la caída acumulada, desde noviembre la construcción muestra signos de recuperación, incluso con guarismos en términos interanuales", afirmó un economista vinculado al sector, que prefirió el anonimato. "Esto se explica por el mayor consumo de casi todos los insumos representativos del sector, salvo casos excepcionales como el asfalto y el agrupamiento Resto que incluye a los tubos sin costura utilizados en obras petroleras", precisó, aunque indicó que en 2021 esos insumos despegarán de la mano de la obra pública y de la mejora de los precios del petróleo. "A eso se le suma que el cemento viene creciendo con tasas de dos dígitos desde septiembre y que en diciembre superó el 30% interanual", agregó. El cemento, sin embargo, mostró una caída acumulada en el año de 8,8%, dijo.

"El principal despacho de cemento viene siendo el realizado en bolsa, que creció un 7,7 % en 2020, generalmente asociado a pequeñas obras residenciales y también de construcción informal, mientras que los despachos a granel cayeron un 37,9% en el último año", estimó. Sin embargo, señaló que estos últimos vienen creciendo y que despegaron en diciembre. "En síntesis, 2021 debería marcar un repunte de la construcción, tanto por el impulso privado como por un mayor aporte público", señaló el especialista vinculado al sector.

El economista Gabriel Caamaño Gómez de la consultora Ledesma indicó que el IPI alcanzó niveles prePASO. "Post PASO se metió un bajón fuerte y después vino el tobogán de marzo a mayo. Los estacionales son todavía provisorios y varían bastante los factores con cada nueva reestimación dada la lógica del shock", señaló. "Lo lógico es que desacelere el dato mensual con ajuste estacional, de hecho viene en un serrucho, más con las restricciones a las importaciones que vimos en los últimos meses. La interanual va mostrar alzas significativas y cada vez más, por un tema de punto de comparación", señaló.

Sobre la construcción, Caamaño Gómez dijo que está volviendo a niveles PrePASO. "También había tenidos una caída fuerte post PASO y después el impacto de la pandemia. No desacelera, viene más parejo que IPI, menos serrucho. Ahí juega tema brecha y que llovió poco en el cierre de 2020", completó el economista privado.