La industria argentina logra mantenerse a flote en un difícil primer semestre

Buenos Aires, 9 ago (EFE).- La industria de Argentina acumuló en el primer semestre del año un crecimiento del 5,9 %, logrando mantenerse a flote en un complejo entorno macroeconómico, marcado por una elevada inflación y restricciones a las importaciones.

Según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la actividad manufacturera avanzó 6,9 % interanual en junio, acumulando 5 meses consecutivos de crecimiento aunque con una fuerte desaceleración respecto de la tasa del 20 % verificada en mayo.

En el sexto mes se observaron avances interanuales en 14 de las 16 ramas industriales incluidas en el indicador, destacándose el crecimiento en la fabricación de maquinaria y equipo (18,3 %), el refino de crudo (12,8 %), la producción automotriz (11,2 %) y la siderurgia (8,9 %).

De acuerdo con los datos oficiales, la producción industrial experimentó en junio una recuperación del 2,6 % respecto a los niveles de mayo último y acumuló en el primer semestre un crecimiento del 5,9 %.

SEMESTRE COMPLEJO

Según un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), en el primer semestre la producción automotriz y el sector de la metalmecánica fueron los que hicieron el mayor aporte al crecimiento manufacturero.

Aunque a un ritmo sustancialmente menor al del año pasado, la industria logró salir adelante en la primera mitad de 2022 pese a múltiples factores adversos, principalmente la elevada inflación, que se aceleró al 64 % interanual en junio pasado, afectando los costes de producción y las decisiones de consumo e inversión.

La escasez de divisas y las tensiones cambiarias recurrentes en Argentina también delinearon un escenario complejo para las empresas industriales, con restricciones al acceso a divisas para pagar importaciones que se profundizaron a finales de junio.

"El desorden en el frente cambiario ha impactado en el normal desarrollo de los negocios", comentó FIEL en su informe.

Asimismo, muchos sectores productivos se vieron afectados en el primer semestre por problemas logísticos derivados de los problemas de abastecimiento de gasóleo, un combustible clave en el transporte de cargas y la actividad agropecuaria.

HORIZONTE VOLÁTIL

Los pronósticos privados avizoran que la desaceleración en el ritmo de expansión de la producción manufacturera se mantendrá en la segunda mitad del año, alejándose de la recuperación del 15,8 % lograda en 2021.

"Hacia adelante el escenario resulta muy volátil: a los problemas energéticos que pueden agudizarse durante los meses más fríos debemos sumar los problemas de abastecimiento que ya se empiezan a registrar por las trabas al ingreso de insumos importados", señaló la consultora Orlando Ferreres en un informe.

Por lo demás, permanecen factores de incertidumbre en el empresariado ante posibles medidas que adoptará el nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, y que podrían afectar la marcha de la actividad económica en general y la del sector industria, en particular.

Eduardo Regondi, presidente de Bereca, una pyme industrial del sector textil de la provincia de Buenos Aires, da cuenta de un repunte en su actividad, con un tipo de cambio competitivo para exportar, aunque advierte que hay variables de la economía argentina que condicionan los negocios.

"Estamos analizando cómo va a impactar el aumento de las tarifas de los servicios en los costes. Por otra parte, en Argentina hay grandes costes laborales que influyen en nuestros costes para exportar. El marco macroeconómico argentino no es el mejor del mundo y a veces tenemos algún tipo de perjuicio, pero así y todo, seguimos exportando a países de la región", dijo Regondi a Efe.

Natalia Kidd

(c) Agencia EFE