Indignación en Italia por la la liberación del mafioso arrepentido Giovanni Brusca

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Giovanni Brusca, el 21 de mayo de 1996, cuando fue detenido en Sicilia a los 36 años
ALESSANDRO FUCARINI

ROMA.- No se hablaba hoy de otra cosa en Italia: Giovanni Brusca, el hombre detrás del magnicidio de los famosos jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, autor de otros 150 homicidios y que hasta disolvió en el ácido a un niño -uno de los delitos más atroces de la Cosa Nostra-, recuperó la libertad.

Exmano derecho del sanguinario capo di tutti i capi Salvatore Totó Riina, que falleció en la cárcel en 2017, Brusca recuperó la libertad porque, después de haber sido arrestado en 1996, decidió convertirse en un pentito, un arrepentido.

Colaboró con la justicia, reveló varios de los grande secretos de la Cosa Nostra, evitó la cadena perpetua y, después de 25 años, descontó su pena. Treinta año de cárcel, que con la liberación anticipada que se aplica a todos los detenidos -45 días de descuento cada seis meses pasados en la celda, beneficio que se le concede también a los mafiosos-, se volvieron 25. Y ayer Brusca, a los 64 años, salió de la cárcel romana de Rebibbia y recuperó su libertad, aunque con algunas limitaciones porque sigue bajo protección, en el marco de un programa para darle seguridad a los arrepentidos.

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Apodado u verru, “el puerco”, entre otros crímenes Brusca fue el autor material de la llamada matanza de Capaci, cerca de Palermo, cuando el 23 de mayo de 1992 a través de un control remoto hizo saltar por el aire con 500 kilos de explosivos un tramo de la autopista siciliana que pasa por esa localidad para asesinar al juez Falcone y a quienes iban con él.

Revuelo

Su liberación creó revuelo en Italia. En bares y cafés, la pregunta que reinaba en el ambiente era: “Cómo puede estar en libertad alguien que cometió 150 asesinatos? ¿Esa es justicia?”. El líder de la derechista Liga y exministro del Interior, Matteo Salvini, acusó: “No es esta la justicia que se merece Italia”.

Policías festejan la detención de Brusca en Palermo, en 1996
ALESSANDRO FUCARINI


Policías festejan la detención de Brusca en Palermo, en 1996 (ALESSANDRO FUCARINI/)

Maria Falcone, la hermana de Giovanni, aunque se manifestó “humanamente dolida” por la noticia de la liberación del exmafioso, dio la clave para interpretar la liberación: “Esta es la ley que quiso mi hermano y por lo tanto debe ser respetada”, dijo. “Lo que espero es que la magistratura y las fuerzas del orden vigilen con extrema atención para prevenir el peligro de que vuelva a delinquir, visto que estamos hablando de un sujeto que tuvo un camino de colaboración con la justicia bastante tortuoso”.

La hermana del juez aludió, así, al hecho de que al principio de su colaboración con la justicia, después de ser arrestado cerca de Agrigento el 20 de mayo de 1996, Brusca trató de despistar a los magistrados, mintiendo sobre ambiguos contactos con el Estado. Fracasado ese intento, decidió colaborar en serio y revelaó todos los detalles de la estrategia asesina que había decidido implementar Totó Riina, primero para conquistar a la Cosa Nostra y luego al declararle la guerra al Estado.

Prontuario

Hijo de otro padrino, Bernardo Brusca -condenado en el maxiproceso contra Cosa Nostra instruído por Falcon y Borsellino-, Giovanni no sólo confesó haber sido el ejecutor del asesinato de los dos jueces y de otras 150 personas. También fue quien disolvió en el ácido, después de matarlo, a un niño de apenas 12 años, Giuseppe Di Matteo. El chico era culpable de ser hijo de Santino Di Matteo, uno de los primeros arrepentidos de la mafia que, como recordó el Corriere della Sera, recuperó su libertad hace tiempo.

Como también lo hizo el hermano de Brusca, Enzo, otro hombre de los “corleoneses”, que fue arrestado junto a él en 1996 y también decidió arrepentirse.

Giovanni Brusca
El Tiempo


Giovanni Brusca (El Tiempo/)

La noticia de la liberación del “asesino” de Capaci, que en los últimos años siguió colaborando en procesos contra la mafia, si bien era prevista y en el marco de la ley, fue como una puñalada para los familiares de las otras víctimas de ese atentado. “Estoy indignada, el Estado rema en contra de nosotros... Después de 29 años nosotros aún no sabemos la verdad sobre las matanzas y Giovanni Brusca, el hombre que destruyó mi familia, está libre”, reaccionó Tina Montinaro, viuda de Antonio Montinaro, el jefe de los escoltas del juez Falcone, también masacrados en Capaci.

“¿Qué Estado es este Estado que celebra con el presidente de la República en Palermo el 23 de mayo [aniversario de Capaci] y ocho días después manda a su casa a alguien que hace explotar una autopista o disuelve en el ácido a un niño por venganza en contra de un arrepentido?”, se preguntó Rosaria Costa, viuda de Vito Schifani, otro guardaespaldas de Falcone. En una entrevista con el Corriere della Sera en la que dudó del arrepentimiento de Brusca, que según ella colaboró “para sacar ventajas materiales, permisos, vacaciones, sin arrepentirse en su interior, Costa no ocultó su indignación. “Mi hija de 21 años, que estudia derecho, me mira horrorizada y no sé qué decirle, cómo explicarle”, lamentó.

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