Indignación en Misiones por la prisión domiciliaria para un empresario condenado por violar a sus hijos

Martín Boerr

POSADAS. En la localidad misionera de Eldorado hay indignación por la liberación del reconocido empresario Carlos Dalmasso, que había sido condenado en 2013 a cumplir 12 años y medio de prisión por la violación de sus dos hijos adoptivos.

El Tribunal Penal de Eldorado le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria "mientras dure la emergencia epidemiológica y sanitaria" por la pandemia de coronavirus, en una decisión que lleva la firma de los jueces Ángel Atilio León, Lyda Carballo y María Teresa Ramos.

La Justicia solicitó al Servicio Penitenciario de Misiones que le coloque la tobillera electrónica y también que se realicen monitoreos telefónicos para asegurar que Dalmasso cumpla con la prisión domiciliaria.

Es uno de los diez penados a los que el Tribunal otorgó aquella morigeración en el cumplimiento de la pena. Los beneficiados son Zacarías De Melo, Ángel Gamarra, Darío Carlos Benítez, Juan Carlos Antúnez, José Ribeiro Da Silva, Miguel Ángel Garcete, Marcial Pedrozo, Sergio Insaurralde, Lucas Dos Santos, Paulino Silvero y Jairo Furts.

"En el país no existe la Justicia, los jueces hacen lo que quieren", dijo anteayer Emilce Quetlas, madre de los chicos abusados, hoy mayores de edad. Quetlas impulsó la denuncia en 2007 hasta lograr la condena de quien fuera su marido.

"Ahora resulta que sale a su casa, tranquilito, porque el decreto dice que mayores de 65 que corren riesgo. En primer lugar quiero decir que Dalmasso no tiene 65 años, entonces parece que la edad no tiene nada que ver. En segundo lugar, ellos pueden estar cuidándose del coronavirus, y las victimas, ¿de qué nos cuidamos? ¿De la psicopatía de él? Porque está demostrado que es un psicópata sexual", manifestó la mujer, en una entrevista con el sitio de noticias Eldópolis.

Dos años antes

Dalmasso llevaba 6 años preso y recién al cumplir los ocho años iba a estar en condiciones de acceder al beneficio de la domiciliaria. Sin embargo, desde que fue condenado, sus abogados interpusieron en varias oportunidades recursos de hábeas corpus, intentando sacarlo de prisión.

El empresario había sido condenado como "autor responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por el vínculo, en concurso real con amenazas y suministro de material pornográfico a menores de 14 años".

Hace 13 años su entonces esposa radicó la denuncia, asegurando que el hombre había abusado de sus hijos adoptivos, una nena y un varón, que por entonces tenían 6 y 14 años, respectivamente.