Indigna liberación de feminicida de Fátima

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TOLUCA, Méx., junio 16 (EL UNIVERSAL).- Este jueves quedó en libertad Josué Misael Atayde Reyes, uno de los tres responsables de la violación y el feminicidio de Fátima, una niña de 12 años asesinada el 5 de febrero de 2015 en Huitzizilapan, Lerma. A Tatis, como le decía su mamá, le tiraron todos los dientes y le sacaron un ojo, le fracturaron las muñecas, tobillos y le dislocaron el hombro, le abrieron el pecho 30 centímetros a nivel del tórax y las entrepiernas 10 centímetros cada una. La violaron anal y vaginalmente.

Sin embargo, previo a salir de la Quinta del Bosque, una jueza pidió a los padres de Fátima respetar el derecho de Misael a rehacer su vida. Hoy el joven está libre, reclamó Lorena, quien junto con su esposo Jesús acudió al memorial ubicado en la Plaza González Arratia para hacer patente la indignación por el alcance de las leyes, que juzgaron a este hombre como un niño infractor, sin tomar en cuenta la crueldad de sus actos.

Los padres de la menor, quien fue lapidada con piedras que superaban los 90 kilos, señalaron que la justicia se quedó corta y mientras los quieren obligar a respetar sus derechos, "él [Josué Misael] le arrebató la vida a mi hija, junto con su hermano mayor y un amigo". Jesús Quintana, padre de Fátima, explicó que como al momento de cometer el crimen, Misael era menor de edad, tuvo su proceso en este tutelar de menores y recibió "la pena máxima" en este tipo de casos.

Reprochó que debido a que los internos solamente pueden permanecer hasta los 23 años de edad en esta escuela de reintegración social de adolescentes, pudo salir en libertad. Aseguró que lo único que pide es que Misael Atayde Reyes viva muchos años, porque debe pagar lo que le hizo a la niña.

"El día que mataron a mi hija, yo tuve en mis manos la posibilidad de matarte pero no lo hice, porque no soy como tú, ni como tu madre que te ha encubierto. Ojalá vivas mucho. Estoy sumamente indignada de que no haya medidas de no repetición para las mujeres y las niñas de este país", expuso la madre de Fátima. Comentó que ella y su familia llevan siete años en confinamiento, huyendo, pues viven amenazados por los responsables de haber asesinado a su hija, sin que haya medidas de protección eficaces.

En este andar, relató, también murió su hijo menor Daniel, como consecuencia de una negligencia médica en Nuevo León. "A nosotros nos arrancaron la vida de las manos, nos dejaron a nuestra suerte. Pasamos años luchando para lograr algo de justicia, ahora debemos quedarnos callados y ver cómo Misael sigue con su vida, mientras mi hija está muerta", reprochó.

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