Todo indica que Donald Trump busca su impeachment

Ross Douthat

WASHINGTON.- A la hora de determinar si tiene sentido hacer un juicio político contra un presidente, los demócratas del Congreso de Estados Unidos tienen que manejarse con 200 palabras de la Constitución, tres antecedentes históricos, el fervor de los que exigen un juicio político, las preocupaciones de los miembros del Congreso que representan a estados pendulares y todos los datos de sondeos que puede llegar a pagar un partido político moderno.

Desgraciadamente, nada de todo eso les dice qué hacer cuando el presidente en cuestión efectivamente quiere que lo sometan a juicio político.

Que Donald Trump efectivamente quiere que lo sometan a juicio político es un argumento que viene sosteniendo desde hace tiempo Ben Domenech, editor del sitio The Federalist: el juicio político no sería un tropiezo para el presidente, sino que Trump está ansioso por dar la pelea.

El lunes, Domenech escribió que los últimos días de agitación en torno a Ucrania son una reivindicación de su tesis, y argumentó que la atmósfera circense de las sesiones del Congreso, las escenas de Joe Biden hablando sobre corrupción en lugar de economía o del sistema de salud y los vacilantes demócratas de la Cámara de Representantes viéndose forzados por sus colegas y electores a promover el juicio político son exactamente todo lo que quiere Trump.

Por mi parte, pienso que decir "quiere" sea probablemente una exageración, ya que implica un propósito estratégico, una intención permanente y un estado mental estable, nada de lo cual debe suponerse cuando se analiza al presidente de Estados Unidos. Pero sigamos la pista de Domenech: si un presidente escapa indemne de una investigación por conspiración con un gobierno extranjero y justo el día después del testimonio de Robert Mueller presiona por teléfono a un gobierno extranjero para que lo ayude en su campaña presidencial: ¿acaso parece preocuparle a ese presidente la posibilidad de ser sometido a un juicio político? Yo diría que no.

Johnson y Trump se reunieron ayer en Nueva York

¿Y por qué estaría tan despreocupado Trump? Porque tal vez piensa que los demócratas son demasiado cobardes para defender la Constitución, demasiado débiles para oponerse a su poco apego a la legalidad. Pero también es posible (y ahora sí, voy a dar por sentada su racionalidad, que justo acabo de negar, sabrán disculparme) que vea cuatro aspectos positivos de un juicio político para su presidencia y tal vez su pospresidencia.

Primero, si los demócratas lo someten a juicio político harán algo impopular en lugar de algo popular. Tal vez los sondeos que muestran la impopularidad de un juicio político se modifiquen con el desarrollo de las noticias que llegan de Ucrania. Tal vez las audiencias públicas logren persuadir al enorme electorado anti-Trump y antijuicio político de que su remoción del cargo es deseable o necesaria. Pero el actual estado de la opinión pública es lisa y llanamente la razón por la que Trump parece querer que lo enjuicien: la agenda de los demócratas es más popular que la agenda de los republicanos, los posibles candidatos demócratas son todos más populares que Trump, así que todo lo que ponga a los demócratas del lado opuesto de la opinión pública puede parecer mejor, desde la visión de Trump, que el statu quo.

Segundo, Trump está feliz de hacer públicos sus abusos de poder frente a la corrupción blanda de sus oponentes. Este es el aspecto del trumpismo que para los críticos del presidente resulta particularmente exasperante: la forma en que ataca a sus rivales por ser viles criaturas corruptas mientras él lo es de una manera mucho más ostensible.

Tercero, un juicio político le daría a Trump una última oportunidad de consolidar su influencia sobre los posibles sucesores republicanos. Para comprender lo que quiero decir, veamos la explicación de Jonathan V. Last de por qué tan pocos funcionarios republicanos electos están dispuesto a romper con Trump, por más nixoniano que sea:

"Una de las razones por las que los republicanos fueron capaces de presionar a Nixon a renunciar es que sabían que a Nixon le importaba la institución del Partido Republicano".

"Otra razón es que sabían que Nixon se iría y se quedaría tranquilo en un exilio autoimpuesto luego de su presidencia. No iba a pasar sus inviernos atacando a (Charles) Wiggins y Goldwater y Ford en Twitter 15 veces por día.

"Ninguno de estos supuestos funciona con Trump".

Esto no solo explica por qué Trump piensa que puede sobrevivir a un juicio político. También explica por qué puede gustarle. Sabe que puede perder las próximas elecciones, pero no hay razón de que una mera derrota le impida ejercer poder sobre el Partido Republicano durante varios años más.

Lo cual nos lleva a la última razón por la que en cierto modo a Trump le gustaría ser enjuiciado: porque el circo es la parte de la política que él más disfruta. Estoy seguro de que el Trump más auténtico es el que se despachó en Twitter con "CAZA DE BRUJAS" y "NO HUBO COLUSIÓN" durante la investigación de Mueller.

Pero mi apuesta final es que nada de todo esto es tan importante como suponen algunos impulsores del juicio político. La naturaleza de la era Trump es que los grandes acontecimientos se esfuman más rápido de lo que cualquiera creería. Lo mismo podría pasar con el juicio político: lo aprueben o no, el año que viene, cuando los estadounidenses vayan a las urnas, vamos a estar hablando de cualquier otra cosa.

Traducción de Jaime Arrambide