Incrementan medidas de seguridad en Palacio Nacional

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CIUDAD DE MÉXICO, mayo 31 (EL UNIVERSAL).- Ante la próxima visita de Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos, a México y luego de que este viernes, José Luis González Quiñones - quien en marzo burló la seguridad de Palacio Nacional para colarse a la mañanera, para hablar de manera directa con el presidente López Obrador- advirtiera que "si quiero me vuelvo a meter"- elementos de la Policía Militar (PM) incrementaron las medidas de seguridad en el edificio.

Desde este lunes por la mañana, para poder acceder al recinto histórico, trabajadores, reporteros, invitados, e incluso personal de Ayudantía del presidente Andrés Manuel López Obrador, deben de dejar una identificación, para poder ingresar al inmueble, pese a estar acreditados.

Además, por la madrugada, personal militar, acompañado por un par de binomios caninos recorrieron Palacio Nacional y justo en el lugar donde José Luis González asegura que escaló para ingresar a la mañanera el pasado 1 de marzo, los elementos militares hicieron especial revisión.

Este viernes, afuera de Palacio Nacional, José Luis González Quiñones, el joven originario de Durango, que el pasado 1 de marzo burló la seguridad de Palacio Nacional, logró colarse a la mañanera y hablar de manera directa con el presidente Andrés Manuel López Obrador, aseguró que "no me dio miedo y si quiero vuelvo a entrar".

La narración que hace de cómo ingresó a Palacio Nacional –del cual no hay registros oficiales- es digna de una película de espías.

"Me brinqué acá por el estacionamiento, tiene una abertura por ahí, unos pilares donde entran los carros y por ahí me fui escalando hasta subir hasta mero arriba, y ahí me metí por el estacionamiento y ya salí por abajo del estacionamiento, de los caracoles hasta llegar hasta allá".

- ¿Y al Salón Tesorería cómo te metiste?

- "Agarré una escoba, un trapeador y me fui haciendo como que estaba barriendo".

Señala que fue hasta su intento número 25 como se logró colar la madrugada del 1 de marzo donde se escondió en unas tarimas que se usan de mesa.

"Voy a aguantar hasta que me reciba el Presidente, por eso entré con él. No me dio miedo, si quiero vuelvo a entrar, pero el detalle es que me van a sacar, ahora la seguridad está más difícil de lo que estaba primero y no me da miedo, pero para que vaya a entrar si voy a estar quemando entradas que en realidad puedo usar como quien dice hasta que ya no haya otra opción", dijo.