¿Qué incluye el plan de gasto de Biden? Educación preescolar gratuita y licencia remunerada a nivel nacional

Annie Karni
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Los niños juegan durante el recreo en un centro de cuidado infantil en Brooklyn, el 10 de marzo de 2021. (Kirsten Luce/The New York Times).
Los niños juegan durante el recreo en un centro de cuidado infantil en Brooklyn, el 10 de marzo de 2021. (Kirsten Luce/The New York Times).

WASHINGTON — El plan tributario y de gastos de 1,8 billones de dólares del presidente Joe Biden tiene como objetivo reforzar la red de seguridad social de Estados Unidos al expandir el acceso a la educación, reducir el costo del cuidado infantil y apoyar a las mujeres en la fuerza laboral.

Al igual que el plan de infraestructura de 2 billones de dólares que lo precedió, la propuesta más reciente de Biden se financia aumentando los impuestos a los estadounidenses más ricos, y por esa razón es probable que enfrente resistencia republicana.

A continuación, un vistazo a algunas partes de la propuesta de gastos del presidente:

Educación preescolar y colegios universitarios gratuitos

El plan de Biden promete educación preescolar gratuita universal para todos los niños de 3 y 4 años, así como dos años de universidad técnica gratuita para adultos jóvenes.

El plan detalla una inversión de 200.000 millones de dólares en educación preescolar universal gratuita y otros 109.000 millones de dólares durante 10 años para garantizar dos años gratuitos de universidad técnica. Además, el presidente propone una inversión de 85.000 millones de dólares en becas federales Pell, los vales que utilizan los estudiantes de bajos y moderados recursos para pagar colegiaturas, honorarios, libros, alojamiento y comida.

El preescolar gratuito universal incluye a niños de familias de clase alta. Es un modelo que ya se ha utilizado en ciudades como Washington y Nueva York, pero algunos expertos en educación prefieren programas dirigidos a ayudar a niños de bajos recursos.

Una profesora auxiliar trabaja con niños en una clase en el centro Don Brewer Head Start en Jacksonville, Florida, el 19 de noviembre de 2018. (Eve Edelheit/The New York Times).
Una profesora auxiliar trabaja con niños en una clase en el centro Don Brewer Head Start en Jacksonville, Florida, el 19 de noviembre de 2018. (Eve Edelheit/The New York Times).

Los expertos consideran que este plan para financiar la educación universitaria es la “mayor expansión de apoyo federal para la educación superior en al menos medio siglo”.

Aunque es una propuesta muy popular, conseguir universidad gratuita en 50 estados con sistemas y costos de matrícula únicos es complicado. El plan de Biden requeriría que los estados eliminen el cobro de matrícula para que los colegios universitarios puedan recibir financiamiento.

El argumento del presidente es que un diploma de bachillerato ya no es suficiente para garantizar el éxito y que una inversión federal en educación aumentará las ganancias a largo plazo. Durante esta pandemia, los trabajadores desempleados sin certificaciones universitarias han tenido muchas más dificultades para encontrar empleos.

Financiamiento para colegios y universidades históricamente pertenecientes a comunidades negras

La propuesta de Biden destaca a los colegios y las universidades históricamente pertenecientes a comunidades negras (HBCU, por su sigla en inglés), así como a instituciones enfocadas en indígenas nativos de Estados Unidos, para que obtengan financiamiento específico.

Abordar la equidad racial es un tema que está presente en toda la agenda de Biden, y el informe de 15 páginas que describe sus planes de gasto señala hasta qué punto los colegios y las universidades históricamente pertenecientes a comunidades negras superan a las demás. Si bien representan solo el tres por ciento de las universidades con planes de estudios de 4 años, sus graduados conforman el 80 por ciento de los jueces negros y la mitad de los abogados y médicos negros. (La vicepresidenta Kamala Harris, la primera mujer de color en ocupar ese cargo, se graduó de la Universidad Howard, una HBCU).

El plan de Biden requiere de 39.000 millones de dólares durante la próxima década para financiar dos años de colegiaturas subsidiadas para estudiantes de familias que ganen menos de 125.000 dólares anuales que estén inscritos en un programa de cuatro años de una HBCU, o alguna institución enfocada en miembros de comunidades indígenas nativas de Estados Unidos y otros grupos minoritarios.

Durante la campaña presidencial de 2020, Biden prometió invertir más de 70.000 millones de dólares en este tipo de instituciones, incluyendo 20.000 millones de dólares para construir centros de investigación en sus campus.

Cuidado infantil asequible

El plan de Biden busca invertir 225.000 millones de dólares para lograr que el cuidado infantil sea más asequible y permitir que los padres permanezcan en la fuerza laboral y trabajen fuera de sus hogares.

El plan les otorgaría financiamiento a los profesionales del cuidado infantil para mantener clases y aulas pequeñas que puedan ayudar a niños con discapacidades. También cubriría todos los costos de cuidado infantil de las familias trabajadoras que tengan dificultades económicas. Los funcionarios del gobierno no dijeron con exactitud cuáles serían los requisitos para calificar a la cobertura total de los gastos de cuidado infantil, pero sí informaron que sería una escala proporcional basada en los ingresos de las personas en comparación con el ingreso promedio del estado. Según el plan, las familias que ganan 1,5 veces el ingreso promedio de su estado no gastarían más del 7 por ciento de sus ingresos en cuidado infantil.

El plan también busca aumentar los salarios de los proveedores de atención infantil temprana, que por lo general son mujeres de color que ganan en la actualidad cerca de 12,24 dólares por hora, sin ningún beneficio adicional. El plan de Biden incluiría un salario mínimo de 15 dólares para este tipo de personal.

Licencia remunerada a nivel nacional

Biden propone una inversión de 225.000 millones de dólares durante 10 años para cubrir 12 semanas de licencia remunerada parental, familiar y de salud personal, aplicable a nivel nacional. El programa busca proporcionarles a los trabajadores hasta 4000 dólares mensuales en licencias remuneradas, con un aumento de hasta el 80 por ciento para los trabajadores con salarios más bajos.

El presidente Donald Trump también solicitó la implementación de la licencia remunerada familiar en su discurso del estado de la Unión del año pasado. Fue el primer presidente republicano en plegarse a la que ha sido por mucho tiempo una causa popular demócrata.

En contraste con el enfoque de Biden, la propuesta respaldada por los republicanos solo cubre la licencia para padres de bebés o niños recién adoptados menores de 6 años, y excluye el cuidado de familiares enfermos o licencia por problemas médicos personales. Tampoco propone una nueva fuente de financiamiento para pagarlo. En cambio, sugiere que las personas utilicen por adelantado sus propios beneficios federales futuros, y reciban menos beneficios más adelante.

Nutrición

El plan de Biden propone invertir 45.000 millones de dólares durante los próximos 10 años para combatir la inseguridad alimentaria en los niños.

El plan haría permanente un programa de alimentación de verano que les daría a las familias que cumplan los requisitos para recibir comidas gratuitas o de precio reducido durante el año escolar acceso a comidas durante el verano, por el mismo precio. El plan de Biden asigna más de 25.000 millones de dólares para que el programa sea permanente y esté disponible para los 29 millones de niños que reciben comidas gratuitas y a precio reducido.

El plan también incluye 17.000 millones de dólares para expandir las comidas escolares saludables a las escuelas de muy bajos recursos. La propuesta les proporcionaría comidas gratis a 9,3 millones de niños adicionales, de los cuales cerca del 70 por ciento se encuentra en la escuela primaria.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company