Incendios en la Amazonía brasileña registran el peor agosto en 12 años

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Los incendios en la Amazonía brasileña registraron el peor agosto desde 2010, con un aumento del 18% en relación al mismo mes del año pasado, según cifras oficiales publicadas este jueves.

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) detectó 33.116 focos de incendio en la Amazonía el mes pasado, frente a los 28.060 de agosto de 2021.

Al menos 3.358 incendios fueron registrados durante la jornada del 22 de agosto, una cifra diaria sin precedentes desde septiembre de 2007.

Además, el número es tres veces superior al registro del 10 de agosto de 2019, conocido como el "Día del fuego", cuando agricultores brasileños lanzaron una gran operación de quemas en el noreste del país y el humo llegó hasta Sao Paulo, a unos 2.500 kilómetros de distancia, encendiendo alarmas alrededor del mundo.

Entre enero y agosto, el INPE detectó un total de 46.022 focos de incendio, un aumento del 16% respecto al mismo periodo de 2021.

En cuanto al mes de agosto, que suele ser el más crítico en términos de incendios en plena estación seca, la Amazonía nunca había ardido tanto en 12 años (45.018 en 2010).

Desde 2010, las cuatro peores cifras en un mes de agosto (30.900 en 2019, 29.307 en 2020, 28.060 en 2021 y 33.116 en 2022) se anotaron durante los cuatro años de mandato del ultraderechista Jair Bolsonaro, quien buscará la reelección en los comicios del próximo 2 de octubre.

"Este aumento descontrolado de los incendios en los últimos cuatro años está estrechamente relacionado con el aumento de la deforestación", señala Mariana Napolitano, de WWF Brasil.

"La Amazonía es una selva tropical húmeda y, al contrario de lo que ocurre en otros biomas, el fuego no surge espontáneamente. Los incendios siempre están vinculados a la acción humana", explica.

Según los expertos, estos incendios son causados principalmente por agricultores que "limpian" ilegalmente la tierra quemando la vegetación.

La deforestación también está en su punto más alto en Brasil: en la primera mitad del año sumó con 3.988 km2, un récord desde que el sistema de monitoreo satelital Deter del INPE comenzó a recopilar datos en 2016.

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