Incendio forestal en sierra de Coahuila se extiende hacia NL

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MONTERREY, NL., marzo 17 (EL UNIVERSAL).- Unas mil 400 hectáreas de vegetación ha consumido en territorio estatal un incendio forestal que inició el martes en La Pinalosa, en la sierra de Arteaga, Coahuila, y por la tarde se propagó hacia la zona montañosa de Santiago, Nuevo León, en las inmediaciones de la comunidad San José de Boquillas, informó Protección Civil del estado.

El director estatal de Protección Civil, Miguel Ángel Perales, declaró que, por la tarde de este miércoles, el fuego había avanzado de manera muy voraz unos 15 kilómetros en territorio de Nuevo León, y avivado por el viento y la resequedad del ambiente, continúa su avance de manera agresiva a la altura de la comunidad La Peñita.

Ante este complicado escenario, señaló Perales, Protección Civil Nuevo León activó desde temprana hora de hoy tres fuerzas de tarea para controlar y coordinar la atención esta contingencia, además de priorizar el cuidado de la población que habita en comunidades de la sierra de Santiago.

Detalló que más de 250 elementos de diversas corporaciones se concretan en labores especializadas, la primera de ellas se concentra en labores de combate y control del incendio forestal con equipo todo terreno.

Un segundo grupo de fuerza de tarea recorre de manera detallada la zona afectada para evaluar daños y necesidades a las comunidades afectadas por el fuego.

Y la tercera fuerza de tarea lleva a cabo la protección de las personas que ingresan a territorio a través de filtros entre Nuevo León y Coahuila.

Miguel Ángel Perales comentó que el incendio ha dejado afectaciones en las comunidades de Chupadero, la Mesa del Nopal, La Jacinta, Las Adjuntas, Maranata, San José de las Boquillas y El Terrero, entre otras.

Esta tarde, el fuego que avanzaba a la altura de la comunidad La Peñita, era combatido con tres helicópteros, en acciones coordinadas desde el centro de mando que se instaló en Laguna de Sánchez, en la sierra de Santiago, donde se habilitó un campamento y una helipuerto para el aterrizaje y despegue de las aeronaves.

El fuego se ha visto favorecido por la abundancia de hojarasca, hierbas y pasto seco, que abunda en la región, debido a las bajas temperaturas cercanas a los -10 grados centígrados que se registraron el pasado mes de febrero en la región, además del ambiente seco, elevadas temperaturas y rachas de viento que han prevalecido los últimos días.

La zona donde se ha propagado el incendio, suele ser visitada los fines de semana por numerosos paseantes debido a la belleza de los parajes montañosos. Muchos incluso cuentan con cabañas para acampar, o las construyen para rentar.

La magnitud de este incendio, que hasta esta tarde habría consumido mil 400 hectáreas, superaría al que, del diez al 19 de abril de 1998, durante el gobierno de Fernando Canales Clariond, se registró en la Meseta de Chipinque, al sur de Monterrey, que, según las autoridades de entonces, afectó en las primeras 24 horas entre 600 y 800 hectáreas del parque ecológico.

Los habitantes de la ciudad recuerdan que durante las noches se miraba arder la sierra de Chipinque, y las luces de las fogatas, aunque con un rojo más intenso, se asemejaban a las que encendía el fluido eléctrico, en calles, casas y edificios de la mancha urbana. Los trabajos para sofocar el fuego, requirieron la participación de unas mil personas, más de un tercio de ellas provenientes del Ejército, y hasta el arzobispado con participación del gobernador Canales, que tuvo que suspender sus vacaciones, organizó una misa para orar por lluvias que sofocaran el fuego.