INAH solicita 3 mdp para restaurar el llamado "Chichén Itzá viejo"

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CHICHÉN ITZÁ, Yuc., marzo 23 (EL UNIVERSAL).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) gestionó un presupuesto de 3.5 millones de pesos para completar el proyecto de investigación y restauración de la zona de Chichén Itzá antiguo, que consiste en 13 conjuntos arquitectónicos que se encuentran alrededor del centro ceremonial y que tienen un avance del 80%.

El director de la zona arqueológica, Marco Antonio Santos Ramírez, informó que de la gestión de los recursos depende completar las obras y abrir esta sección de la zona arqueológica ubicada a unos 900 metros al sur del Castillo, es un área que se desarrollará con senderos ecológicos y tendrá un manejo diferente al que actualmente tiene el complejo de la ciudad maya.

Santos Ramírez expresó que el proyecto integra palacios, altares y una muralla perimetral. Dijo que el complejo pudo haber pertenecido a un integrante de la élite maya, y quizá algún allegado del gobernante lo habitó junto con sus familiares y sirvientes.

Las obras en esta parte de la zona maya conocida como el "Chichén Itzá viejo", están avanzadas y la restauración de los edificios y áreas de visita tienen un avance del 80 por ciento, obras que se detuvieron debido a la emergencia sanitaria del Covid-19 pero que se han retomado paulatinamente y se espera la aprobación de recursos para completar los trabajos y se pueda abrir, posiblemente a finales de 2021.

"Hay evidencia de que su desarrollo comenzó entre los años 650 y 700 después de Cristo y llegó a su auge de 900 a 1200", explicó el entrevistado.

Detalló que un sacbé (camino blanco en lengua maya) une el complejo ceremonial con Chichén Viejo, donde hay atlantes, una plataforma en forma de tortuga y el Palacio de los Falos.

Aun y cuando en otros centros ceremoniales de la Península hay figuras fálicas, Chichén Itzá es el único punto de la región que tiene un palacio dedicado al miembro masculino, los habitantes prehispánicos de Yucatán creían que así se fertilizaba la tierra.

Sobre ese asunto, el director del Centro INAH Yucatán, Eduardo López Calzada, comentó que los arqueólogos Francisco Pérez Ruiz y José Osorio León, son quienes están a cargo de los trabajos.

Declaró también que en esa área se encuentran la Casa de los Caracoles y el Templo de los Búhos, este último con esculturas de esas aves con las alas extendidas y figuras humanas que portan largos picos e instrumentos de autosacrificio.

Igualmente está la Galería de los Monos, que tiene relieves y 16 paneles, en seis de los cuales se representa a grandes señores, sacerdotes y otros miembros de la élite prehispánica.

Las obras de recuperación de estos edificios tendrán una atención especial, según estableció el propio López Calzada.

"Se pretende que cuando se abra tenga un esquema diferente, cuidando el número de personas y resaltando la naturaleza y los valores arqueológicos del lugar", dijo.

Las investigaciones comenzaron en el año de 1998, período en el que el sitio estuvo abierto al público. El visitante pagaba un boleto especial para admirar la belleza arquitectónica y ornamental de los estilos puuc y maya-tolteca.

Manifestó que este conjunto de edificios, palacios y zonas habitacionales abarca unos cinco kilómetros cuadrados, en los que predomina la arquitectura Puuc en sus construcciones, por lo cual, no hay techos planos ni figuras de serpientes emplumadas ni chacmoles, elementos de influencia tolteca.