Inédita despedida a una jueza en Comodoro Py, con aplausos, flores y guardia de honor de la Policía Federal

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Liliana Catucci
Liliana Catucci

Liliana Catucci, la jueza de la Cámara de Casación que cumple mañana 75 años por lo que debe dejar su cargo, fue despedida con honores nunca vistos en los tribunales este mediodía en la escalinata del edificio de Comodoro PY 2002 donde, abrazada a un ramo de flores rojas, se fue aplaudida por centenares de empleados y en medio de una guardia de honor que le hizo la Policía Federal apostada en el edificio.

Catucci integró la Cámara de Casación, el máximo tribunal penal del país, desde su creación en 1992. Fue designada en ese cuerpo por Carlos Menem aunque ya llevaba diez años o mas en la carrera judicial.

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Con la salida de Catucci se genera una vacante en la Cámara de Casación y su presidente, el juez Gustavo Hornos, convocó para mañana a mediodía a un sorteo público entre sus colegas de ese tribunal, para elegir quien será su suplente. No participarán los jueces Juan Carlos Gemignani y Eduardo Riggi, compañeros de sala de Catucci.

La despedida de Catucci fue inédita. Primero sus colegas, presentes en un acuerdo este mediodía, hablaron de la jueza, de su trayectoria y de sus virtudes. Lloró la jueza y lloraron algunos de los otros jueces. Hasta las ordenanzas lloraron en los pasillos. La jueza recordó que su padre, que era prosecretario administrativo le dijo: “Te hice entrar por la puerta grande, lo que te pido es que salgas por la puerta grande”.

Y Catucci, soltera, quien vive con su madre, ya muy mayor, hizo de los tribunales el centro de su vida y hoy siguió el mandato de su padre. Recorrió aplaudida por los empleados el largo pasillo del primer piso de los tribunales de Comodoro Py 2002 y la planta baja la esperaban al menos 200 empleados que la aplaudieron emocionados.

Iba del brazo de su colega de sala, el juez Eduardo Riggi, apenas unos años menor que ella y llevaba un inmenso ramo de flores. Bajó las escalinatas del frente del edificio, donde la esperaba su auto con el chofer. En ese momento una guardia de honor de la Policía Federal, se formó dejando un pasillo por donde bajó la jueza A la orden: “saludo uno” del jefe del destacamento de los tribunales, los uniformados hicieron la venia en honor a la magistrada.

La jueza intentó hasta último momento seguir en el cargo más allá de la edad de 75 años, el límite legal que establece la Constitución, mediante la presentar recursos de amparo que fue rechazado tanto en primera instancia como en la Cámara Contencioso Administrativo Federal.

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