IMSS niega a atención a hijo de mujer quemada viva en Jalisco

GUADALAJARA, Jal., enero 17 (EL UNIVERSAL).- Aurora Padilla, hermana de Luz Raquel Padilla, la mujer que fue quemada viva en Zapopan en julio de 2022, denunció que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha negado atención médica a Bruno, hijo de Luz Raquel que fue diagnosticado con autismo severo y epilepsia.

A través de redes sociales, explicó que los medicamentos que le suministran al niño de 12 años han dejado de surtir efecto y la única alternativa para que logre controlar sus crisis es hacer una "psicocirugía" que se puede realizar en el IMSS, que cuenta con los aparatos y el personal calificado para hacerla, o en un hospital particular en el que tendría que pagar cerca de un millón de pesos.

Señaló que le es imposible pagar la operación y que en el IMSS se han negado a atender a Bruno: "lamentablemente el Instituto nos ha negado el afiliar a Bruno por cuestiones burocráticas, requiero de su ayuda para compartir esta información y llegar tal vez a la persona correcta para que nos ayude", escribió en sus redes sociales.

Indicó que la situación actual del menor es complicada, que sus crisis son cada vez más fuertes y temen que algo pueda ocurrirle, pues durante ellas tiende a autoagredirse.

"Solicito a las autoridades su apoyo porque creo que Bruno lo merece, perdió a su mayor sostén, perdió a su único amor y él merece permanecer en este mundo con la mejor calidad de vida", señaló.

Lo que se sabe del caso Luz Raquel Padilla

Luz Raquel Padilla fue atacada el pasado 16 de julio en Zapopan, Jalisco. Ese sábado por la noche, cinco personas le rociaron un líquido flamable y le prendieron fuego.

Cuando los policías que atendieron el reporte llegaron al lugar, la encontraron con quemaduras en brazos, piernas y rostro, por lo que fue trasladada al hospital, donde se reportó que tenía quemaduras en 90% de su cuerpo; murió el martes pasado a consecuencia de sus heridas.

Desde el pasado 17 de mayo, Luz había publicado en redes sociales fotografías de amenazas en su contra pintadas en las paredes del lugar en que vivía, en la colonia Arcos de Zapopan, y pedía apoyo a las autoridades estatales.