Los impuestos a la luz y la gasolina en España se reparten entre el gobierno central y las regiones

Los impuestos que gravan la gasolina o el consumo eléctrico en España suponen, aproximadamente, la mitad de la tarifa final que pagan los consumidores. Sin embargo, es engañoso afirmar que el gobierno de Pedro Sánchez se lleva esos impuestos en su totalidad. Tuits compartidos en redes sociales más de 9.000 veces desde julio de 2022 dicen que “de cada 100” euros de gasolina o del recibo de la luz, el gobierno central “se lleva”, respectivamente, 54 y 62 euros en impuestos. Parte de esos tributos se destinan a la financiación de las regiones del país, explicaron expertos a la AFP.

“En España, de cada 100€ de gasolina el gobierno ‘de la gente’ se lleva 54 de impuestos. Y de cada 100€ del recibo de la luz 62 de impuestos. Recuérdalo: solo eres una vaca lechera para ellos. Te ordeñarán sin compasión hasta dejarte seco. Sus caprichos ideológicos, tu ruina”, dicen los tuits, publicados en 2022 y 2023, cuyas capturas de pantalla circularon en redes sociales como Facebook.

El PSOE, que forma parte de la coalición de gobierno en España y al que pertenece el líder del Ejecutivo, Pedro Sánchez, adoptó como eslogan el gobierno de la gente, al que hace referencia el tuitero en sus dos publicaciones.

Captura de pantalla de un tuit, realizada el 12 de enero de 2023

Los impuestos a la luz, antes y después de la guerra en Ucrania

El precio de la electricidad en España lo fija el mercado energético, como explicó AFP Factual en este artículo de febrero de 2021, donde se definen los diferentes contratos que puede haber para los consumidores.

Pese a que esas condiciones contractuales se mantienen, el gobierno español anunció a mediados de 2022 unas medidas extraordinarias para frenar la inflación y poner un límite a los precios de la electricidad, entre las que se encuentran una bajada de impuestos.

Consultados por la AFP, expertos analizaron las afirmaciones virales teniendo en cuenta tanto la situación anterior como la posterior a la entrada en vigor de esas medidas, que se consideran transitorias por la crisis energética y económica generada por la guerra en Ucrania.

El director asociado para Prácticas Económicas de Energía y Medioambiente de la consultora Nera, Jorge Sanz, explicó a AFP Factual a través de una entrevista telefónica el 11 de enero de 2022 que la factura doméstica tiene cuatro partes: impuestos explícitos, impuestos “implícitos” que se denominan “cargos”, el coste de generación y de red, además de otro valor, muy bajo, que es el de comercialización.

“Explícitos son el IVA [Impuesto sobre el Valor Añadido] y el impuesto especial de la electricidad, relató Sanz, y amplió: “El IVA antes de la crisis era el 21%”, el impuesto de la electricidad era del 5% y ahora “ambos se han bajado”.

“El [IVA] de 21% se bajó al 10% y el impuesto especial se bajó al 0,5%, pero esto es transitorio, en algún momento volverán” a las cifras anteriores, acotó.

Aquello que se denomina “cargos” en las facturas de la electricidad, explicó también Sanz, son los “impuestos implícitos”, es decir, los que el consumidor no genera como tal. Según el departamento de prensa de la eléctrica española Endesa, que respondió a AFP Factual el 11 de enero de 2023, esos cargos “obedecen a decisiones de política energética”.

Entre esos gravámenes se encuentran: las primas a las [energías] renovables, apoyos acordados para incentivar su uso cuando no eran rentables; la compensación económica a los territorios españoles no peninsulares (islas Canarias y Baleares, Ceuta y Melilla) “por el sobrecoste que tiene allí la generación” y la deuda eléctrica, ocasionada porque “durante muchos años, las tarifas no cubrieron los costes”.

Estos tres valores “suponían el 25% de la factura antes de la crisis”, resumió el consultor económico.

Para el abogado experto en fiscalidad Alberto López Gómez, “es falsa” la afirmación de que “el 62%” de lo que se paga por la luz “son impuestos”, como expuso en un correo electrónico enviado a la AFP el 12 de enero de 2023.

Esa conjetura no es correcta ni con las actuales medidas extraordinarias del gobierno ni antes de ellas, aunque entonces “la tributación era superior”, precisó.

Una torre de alto voltaje en San Sebastián de los Reyes, Madrid, el 3 de septiembre de 2021 ( AFP / Óscar del Pozo)

Sanz resumió: “Antes de que empezaran a subir los precios de la electricidad, en el verano de 2021, los impuestos explícitos y no explícitos sumaban en torno al 50% de la factura media doméstica”. A juicio de López, es “bastante adecuado entender que la tributación fuera de la fase de medidas extraordinarias actuales está entre el 40-50% del precio total”.

La variación de los porcentajes se debe a que “el peso de los diferentes elementos en la factura depende de diversos factores”, según el departamento de prensa de Endesa.

“Antes de la escalada de precios”, informó esa dependencia, “impuestos y cargos suponían algo más de la mitad de la factura”, pero no al punto de 62 euros por cada 100 que señalan las publicaciones virales. “Ahora, los costes directamente relacionados con el suministro (...) son muy superiores a los impuestos y cargos”, añadió.

Desde la eléctrica destacaron que la composición de la factura “depende del precio” del contrato del consumidor, como explicó AFP Factual en el artículo sobre el mercado eléctrico español, “y del período en el que lo analices”.

La gasolina: dos impuestos y 20 céntimos de ayuda

El director del Instituto de Economía de Barcelona y profesor de la Universitat de Barcelona, José María Durán Cabré, resumió a la AFP en abril de 2022 -en una verificación sobre tasas similar a esta, pero limitada a carburantes-, que el precio final de la gasolina “incluye coste de la gasolina, impuesto especial y el IVA”.

En el caso del IVA se aplica el 21% para estos productos (sin reducción en la actualidad) y el impuesto especial grava distintamente varios productos.

Una estación de servicio en Legarda, cerca de Pamplona (España), el 28 de agosto de 2022 ( AFP / Thomas Coex)

Este artículo publicado en diciembre de 2021 por la Asociación de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) española muestra el desglose del precio de los carburantes: la mitad del precio de la gasolina 95 y el 46% del gasóleo A se destinan a ambos impuestos.

Los combustibles también fueron objeto de una ayuda gubernamental en 2022: un descuento de 20 céntimos de euro por litro de carburante, aprobado inicialmente para todos los consumidores y limitado en 2023 a "los sectores más afectados", como transportistas, agricultores, navieras y pescadores, en palabras del presidente del gobierno, Pedro Sánchez.

Estas tasas no van íntegras al gobierno central

Aunque sea cierto que la mitad del precio de la gasolina y de la electricidad corresponde a diferentes impuestos, estos no se destinan íntegros al gobierno estatal, sino que una parte diferente se reparte a las Comunidades Autónomas. Este artículo del Instituto de Economía de Barcelona explica el sistema de financiación autonómica.

La financiación de las regiones españolas incluye la cesión de una serie de tributos, que como explica el Ministerio de Hacienda, incluyen cesión del 50% de la recaudación líquida por Impuesto sobre el Valor Añadido”, la del “58% de la recaudación líquida por los Impuestos Especiales de Fabricación” sobre hidrocarburos, además de bebidas alcohólicas y tabaco, así como la cesión “del 100% de la recaudación líquida por el Impuesto sobre la Electricidad”.

“El Impuesto Especial sobre la Electricidad está cedido al 100% a las Comunidades Autónomas”, redundó el Ministerio de Hacienda el 12 de enero de 2023 a AFP Factual.

“En efecto, la recaudación del impuesto sobre la electricidad está cedida al 100%” a las autonomías, “si bien el poder normativo recae únicamente en el gobierno español”, concluyó Durán Cabré en declaraciones a AFP Factual el 12 de enero de 2023.

“Ahora bien, cuando se acordó su rebaja al 0,5%, se prevé que se analizará el impacto que pueda tener la bajada en los recursos” de las regiones, “de cara a una posible compensación”, añadió el profesor universitario.