Impuesto a la riqueza: por qué la izquierda no apoyará el proyecto del oficialismo

Alan Soria Guadalupe
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El Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) no apoyará hoy el proyecto del oficialismo que propone imponer un impuesto a las grandes fortunas. Pese a que el espacio históricamente propuso gravar las riquezas, los dirigentes aseguran que el plan del kirchnerismo es una "farsa", que se utilizará para amortiguar el ajuste que imponeel Fondo Monetario Internacional (FMI) y que "no mueve el amperímetro" en el largo plazo.

Los diputados del FIT, Nicolás del Caño y Romina del Plá, darán quórum en la sesión, aunque manifestarán las críticas del partido al proyecto del Frente de Todos, como el destino de los fondos, e insistirán con el tratamiento de una iniciativa propia.

Con La Cámpora, los sindicatos y organizaciones sociales, el kirchnerismo ocupa la calle para respaldar el impuesto

"Si tuviéramos un parlamento que como corresponde trata los proyectos de minoría nosotros lo votaríamos, pero no lo hace. Nos vamos a abstener y a defender nuestro propio proyecto", dijo a LA NACION Néstor Pitrola, dirigente del espacio y exdiputado nacional.

En el FIT cuestionan que un cuarto de lo recaudado por el aporte único sea destinado a la exploración en Vaca Muerta. "Es un subsidio a las petroleras. Decir que tiene un destino social y de salud es una exageración. Es una maniobra política, una farsa que no mueve el amperímetro en nada", agregó Pitrola, uno del oradores del acto que el Partido Obrero montó el sábado pasado en la Plaza de Mayo.

"Es falso que esto se va a ir a las necesidades populares, porque la mitad se va a ir a subsidios para empresarios o para financiar el fracking, la fractura hidráulica que es rechazada por un montón de organizaciones ambientalistas por las terribles consecuencias que eso trae", dijo Del Caño el viernes a Radio con Vos.

La iniciativa oficialista, bautizada "aporte extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia", propone cobrar una tasa a aquellas personas físicas que hayan declarado más de 200 millones de pesos. Incluye a "las personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país", a los argentinos que tienen residencia fiscal en paraísos fiscales y a los que tienen residencia en el exterior, aunque a éstos solo se les cobrará por los bienes que poseen en el país.

No fueron incluidas en el proyecto las empresas, aunque sí a las participaciones en las compañías.

El oficialismo cree que el proyecto puede recaudar hasta 30.000 millones de pesos que provendrán de unas 12.000 personas afectadas por la medida.

Sesión en Diputados por el proyecto de impuesto a la riqueza
Fuente: LA NACION - Crédito: Ricardo Pristupluk

De todo lo que se recaude, la porción más grande (25%) irá a la exploración y desarrollo de gas natural. Un 20% será destinado a la compra de material para atender la emergencia sanitaria por coronavirus, otro 20% irá para las becas Progresar y otro 20% será destinado a las pymes. El 15% restante, por su parte, se destinará mejoras habitacionales y sanitarias de barrios populares.

El proyecto que presentó la izquierda a principios de año propone ser más abarcativo que el oficial. "La iniciativa incluye a las personas, sin limitaciones, con patrimonio superior a 100 millones de pesos y también a las grandes empresas, la banca, la gran propiedad de la tierra y los especuladores inmobiliarios", explican desde el FIT.

La izquierda se movilizó a la Plaza de Mayo para rechazar "el ajuste del FMI" y el aporte a las grandes fortunas

Pitrola asegura que el proyecto de su espacio contempla una recaudación que oscila entre los 15.000 y los 20.000 millones de dólares y forma parte de un esquema mayor de rechazo al pago de la deuda externa.

"Es una maniobra política, la desempolvaron del cajón ahora cuando hay una metralla de ajuste con el fin del IFE, el ATP y la nueva movilidad jubilatoria que es la 'anti movilidad'. Ya dicen que este ajustazo se considera el viraje de [Martín] Guzmán a la ortodoxia", agregó Pitrola.