Impuesto a las Ganancias: cómo impactará en el bolsillo el proyecto de Sergio Massa para subir los mínimos no imponibles

Sofía Terrile
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Es año electoral y el Gobierno intenta llevar buenas noticias al bolsillo. Casi 1,3 millones de personas dejarían de pagar el Impuesto a las Ganancias si prospera el proyecto que impulsa Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados y socio fundador del Frente de Todos. La iniciativa busca subir el mínimo no imponible a $150.000 mensuales brutos en el caso de los salarios. Dicho de otra manera: quienes tengan un sueldo menor a esa cifra no pagarían el impuesto.

En tanto, las jubilaciones sólo pagarían el tributo en los casos en los que superen los ocho haberes mínimos garantizados, que representan unos $152.000 mensuales.

De ese modo, y en promedio, esas 1,3 millones de personas tendrían entre $1000 y $5000 más para gastar -si el plan del oficialismo avanza- o para ahorrar, confirmaron fuentes cercanas a Massa. El número dependerá de si el contribuyente es soltero o tiene familia y de la cantidad de deducciones que realice, y podría llegar a unos $10.000.

El Estado dejaría de recaudar $40.000 millones que se esperan compensar con el IVA por gastos en consumo, siempre y cuando esa sea la decisión tomada por los contribuyentes, que también podrían destinarlo al ahorro, a la compra de divisas para atesoramiento o a otros fines.

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"La apuesta del proyecto es que esa pérdida de recaudación se vuelque al consumo y se compense con el IVA, pero esto es como una emisión de pesos: se puede ir al dólar y a la inflación y, de esa manera, la recaudación se diluye", señala el tributarista Iván Sasovsky.

Nuevos pisos para Ganancias

De acuerdo con la última actualización, en enero de este año los empleados solteros pagarán el Impuesto a las Ganancias a partir de un salario neto mensual de $74.810 al mes, mientras que los casados con dos hijos lo pagarán a partir de $98.963. Si avanza la propuesta de Massa, el piso sería de $150.000 brutos, unos $124.000 netos.

Además, 102.741 trabajadores y jubilados con remuneraciones de entre $150.000 y $173.000 tendrían un incremento adicional de sus deducciones para evitar "saltos" bruscos en la escala del impuesto, aclara el proyecto de ley.

Con la actualización prevista según la evolución del índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), dos millones de personas dejarían de contribuir en este gravamen, "pero ese número se volverá a incrementar a partir de que se perfeccionen los incrementos salariales previstos para el año 2021", aclara el proyecto de ley. De esta manera, serán 1.267.000 personas con un "piso" más alejado.

La intención es que se consolide "un esquema progresivo" y que solo el 10% de los contribuyentes con mayores ingresos y las jubilaciones de privilegio paguen Ganancias. Ese porcentaje es similar a los que hubo hasta 2011 inclusive, antes de que los mínimos no imponibles dejaran de actualizarse relativamente en línea con la inflación. Dos años después, uno de cada tres empleados en relación de dependencia estaban incluidos en el tributo.

El oficialismo calculó que el 74% de los empleados de comercio dejará de ser contribuyente; es decir, unas 106.000 personas. En el caso del sector de transporte, logística y almacenamiento, serán 133.000 personas, el 65% del total de trabajadores. Se "restarían" también 178.000 de la industria manufacturera (58% del total); 48.000 del sector financiero (46%) y casi 27.000 del rubro de la construcción (54%).

La intención es que se consolide "un esquema progresivo" y que solo el 10% de los contribuyentes con mayores ingresos y las jubilaciones de privilegio paguen Ganancias
Fuente: Archivo

Quienes trabajaron en el proyecto prefieren hablar de "esfuerzo fiscal" y aseguran que la intención es que ese esfuerzo esté concentrado en los sectores con más capacidad de consumo. El objetivo último, dicen, es que un jubilado pueda tener más plata para comprar sus remedios.

El proyecto tiene altas probabilidades de prosperar en el Congreso. Además, obtuvo el visto bueno de la CGT en un contexto de negociaciones delicadas por el acuerdo de precios y salarios que impulsa el Gobierno.