Importar de colonias israelíes igual que en el mercado negro, según los palestinos

Jerusalén, 12 nov (EFE).- "Prohibir" la exportación, porque obligar a etiquetar los productos de las colonias israelíes -sobre lo que este martes falla la Corte europea- no es suficiente: "es ilegal, como vender en el mercado negro", consideran los palestinos del fértil Valle del Jordán ocupado.

"Cuando alguien roba algo, lo lleva al mercado negro y lo vende por la mitad de precio", es como Moemen Sinokrot, gerente de la empresa Palestine Gardens, valora que operan los asentamientos israelíes que rodean su compañía y, que como él, exportan dátiles: "una competencia desleal".

Porque cultivan en tierras confiscadas a palestinos que alquilan a bajo coste, reciben más electricidad y agua por parte del Gobierno israelí que controla militarmente este área, donde se ubica una tercera parte de las reservas acuíferas del territorio ocupado de Cisjordania.

REVISIÓN DE DÁTILES PALESTINOS Y PASE DIRECTO DE ISRAELÍES

"Tenemos que llevar los dátiles en camiones a la frontera con Israel, donde se lleva a cabo un revisión de los palés, uno por uno, hasta que llegan a puerto, mientras que ellos (los de asentamientos) pueden cargarlos desde las empaquetadoras y llevarlos directamente sin costes o tiempos extras. Tienen ventajas", resume.

El Valle del Jordan, que se extiende en la frontera con Jordania salpicado de palmerales, invernaderos y campos de cultivo entre el marrón arenoso del desierto, deja un 90 % de su territorio excluido a la explotación y el uso de los palestinos.

Según datos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), 60 % de las colonias israelíes de este área se dedican a la producción agrícola, que se exporta al mercado internacional, principalmente a la Unión Europea.

"MADE IN ISRAEL" O ASENTAMIENTO

Así, todos los productos elaborados por empresas israelíes llegan al mercado con la etiqueta de "Made in Israel". Una imprecisión sobre la que falla este martes el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE), cuyo abogado recomendó en junio aplicar la normativa para que el consumidor sepa realmente la denominación geográfica en cuestión: un asentamiento israelí, condenado por la comunidad internacional.

Para Mark Samander, investigador de comercio y derechos humanos de la ONG Al Haq, la mera etiqueta no garantiza una exportación consciente.

"En cuanto al embalaje, los productos generalmente se exportan a granel a clientes específicos como cadenas de supermercados en Europa, cuya etiqueta marca "empaquetados en un país X" y luego "originados en Israel", explica.

Otra de las formas que se utilizan es exportarlo a un tercer país que lo reempaqueta como si fuera originario o mezclar lo producido en Israel con lo mismo proveniente de los territorios ocupados, "lo que genera confusión y dificulta cualquier intento de rastrear el producto", ilustra.

COLONIAS ISRAELÍES PRODUCEN PARA GRANDES DISTRIBUIDORAS

En total, solo seis compañías palestinas consiguen, como Palestine Gardens, dedicarse a la explotación de dátiles del Valle del Jordán mientras que los asentamientos israelíes producen para grandes distribuidoras, una de las cuáles llega a exportar el 65 % de lo producido en todo el área, según datos de Al Haq.

Esta organización es una de las múltiples que han exigido al alto comisionado de la ONU que publique la base de datos de las Naciones Unidas sobre compañías implicadas en asentamientos israelíes.

La realidad es que las compañías palestinas, grande o pequeñas, tienen que pasar de un modo u otro por Israel, en términos de impuestos, logística, importación (productos limitados por motivos de seguridad) o empaquetado, agrega el investigador.

"Los productos de asentamientoS israelíes no solo deben marcarse, sino que también debe prohibirse su importación en la UE o en cualquier otro Estado", propone.

Laura Fernández Palomo

(c) Agencia EFE