¿Por qué es importante el paso fronterizo de Guerguerat, al sur del Sáhara?

Agencia EFE
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Rabat, 13 nov (EFE).- El paso fronterizo de Guerguerat, en el extremo sur del Sáhara Occidental, se ha convertido en los últimos años en el mayor punto de fricción de un "conflicto dormido" desde hace dos décadas, bloqueado por la intransigencia de Marruecos y el Frente Polisario a ceder en sus posturas.

1. EL LUGAR

Guerguerat no es ni siquiera una población, sino una vasta zona donde Marruecos tiene instalada una aduana, junto al muro de defensa. Al sur de esa aduana, se abre una franja de cinco kilómetros hasta la frontera mauritana.

Esa franja es para el Polisario parte de lo que llama "territorios liberados" donde sus militantes tienen derecho de paso (que no suelen ejercer); para Marruecos, es una "zona tapón" o de amortiguación entre la zona que controla y el estado de Mauritania.

En la franja se acumulan vehículos abandonados, a veces solamente carrocerías, y basura de todo tipo. El estado de la zona es tan pésimo que los locales conocen esa zona como "Kandahar".

2. LA CARRETERA

La única carretera que transita por esa franja es en su mitad una pista asfaltada por Marruecos y en su otra mitad un camino casi intransitable, lleno de baches, por el que circula todo el tráfico rodado que une Marruecos con el África Occidental.

Pescado mauritano, fruta y verdura marroquí, ganado en uno y otro sentido o bienes de consumo transitan a diario por Guerguerat: unos 130 camiones pasan a diario por la Aduana marroquí, según el portal web marroquí medias24.

3. EL COMERCIO Y LA NORMALIDAD

La actividad comercial ha ido dando a esta frontera no reconocida internacionalmente un aire de normalidad: los camiones que transitan en un sentido u otro, las oficinas de aduana y las garitas policiales de Marruecos y Mauritania donde se sellan pasaportes han convertido Guerguerat en una frontera casi normal.

El Polisario considera que ese movimiento comercial es contrario al estatus irregular de una frontera no reconocida internacionalmente y siempre ha calificado Guerguerat como una "brecha ilegal" por la que no debe transitar sino la fuerza de paz de la ONU.

4. LA PRESENCIA DE LA ONU

La fuerza de paz de la ONU (Minurso) no tiene ningún puesto permanente establecido en Guerguerat, por lo que su presencia depende de sus patrullas diarias.

Nunca han actuado como fuerza de interposición, y se han limitado a observar los movimientos de tropas, cuando los ha habido, y a documentarlos con fotos y vídeos que luego consignan al Consejo de Seguridad como "violaciones al alto el fuego".

Según el Acuerdo Militar Número 1, firmado por la ONU por separado con Marruecos y el Frente Polisario, en la franja de Guerguerat no puede haber presencia de hombres armados de Marruecos o del Polisario, una condición que con frecuencia rompen unos y otros.

5. EL PRECEDENTE DE 2017

En mayo de 2017 se produjo otro momento de tensión en la zona, cuando Marruecos introdujo maquinaria pesada en la zona con el fin de asfaltar los cinco kilómetros entre su aduana y la de Mauritania.

A esto, el Polisario respondió movilizando tropas que consiguieron paralizar la carretera en mitad de la franja. Allí se instalaron precariamente en unas casamatas donde levantaron las banderas de la República Árabe Saharaui Democrática y desde las que salían para controlar el tráfico de camiones por la zona.

Marruecos respondió movilizando a su vez a soldados de las Fuerzas Armadas Reales que llegaron a estar a solo 120 metros de distancia de sus adversarios del Polisario.

Cuando quedaban apenas unas horas para que el Consejo de Seguridad votase una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental, el Polisario ordenó a sus hombres retirarse de la zona y evitar así una amonestación del Consejo, quedando aquellos dos kilómetros de asfalto como recordatorio de aquel conflicto.

6. ROMPER EL SILENCIO

Mientras que el conflicto del Sáhara se estanca en los pasillos de la diplomacia y Marruecos va ganando pacientemente apoyos internacionales, el Polisario ve peligrar incluso su predicamento entre los países africanos, sobre todo desde que Rabat decidió volver a la Unión Africana a principios de 2017.

Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU se suceden año tras año con leves diferencias pero con un sesgo cada vez más favorable a Marruecos: ya no hablan de "referéndum" en el Sáhara, sino de "una solución mutuamente aceptable", mientras que siempre se felicitan de que el alto el fuego sea en lo sustancial respetado por ambas partes.

Ante esta situación, el Frente Polisario ha lanzado un pulso en Guerguerat para romper el silencio sobre el Sáhara, devenido conflicto de baja intensidad, para recordar al mundo que queda en esa esquina de África un territorio que la ONU aún considera pendiente de descolonización.

Javier Otazu

(c) Agencia EFE