El impactante giro de Alberto Fernández sobre Nisman, que sorprendió hasta a Netflix

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El presidente Alberto Fernández, durante una entrevista en 2015 con el canal israelí I24News
El presidente Alberto Fernández, durante una entrevista en 2015 con el canal israelí I24News - Créditos: @i24news

Apurado por desactivar el escándalo que desató anoche en una entrevista televisiva, Alberto Fernández insistió esta mañana en que el fiscal Alberto Nisman se suicidó y, en busca de énfasis, añadió: “Hasta Netflix hizo un documental de seis capítulos que llega a esa misma conclusión”. La alusión trae al presente el sorprendente giro del actual Presidente respecto del caso. Justamente en ese documental él da un testimonio que sostiene lo contrario: “Hasta el día de hoy dudo de que Nisman se haya suicidado”, dice en la entrevista que grabó con el director Justin Webster en 2017.

Aquella declaración -previa a su reconciliación con Cristina Kirchner- le trajo un dolor de cabeza en 2020, cuando se estrenó “Nisman: el fiscal, la presidenta y el espía”. Estaba recién asumido en la Casa Rosada y asumió el costo de contradecirse para evitar tensiones con el kirchnerismo. “Hace tres años [cuando se grabó la entrevista] no existían muchas cosas que después fueron apareciendo. Desde 2017 no apareció ninguna prueba seria que diga que a Nisman lo mataron”.

Con pocos temas resulta tan impactante la reconversión de Fernández de crítico acérrimo a defensor público de Cristina Kirchner. Fernández se había reunido con Nisman poco antes su muerte. Indignado, fue uno de los dirigentes políticos que marchó bajo la lluvia entre una multitud para exigir justicia. Condenó enfáticamente el pacto con Irán por la causa AMIA, que fue origen de la acusación del fiscal contra la entonces presidenta. Y tuvo conceptos durísimos en medios escritos y audiovisuales.

Es muy recordada la columna en LA NACION, el 16 de febrero de 2015 escribió: “Sólo un necio diría que el encubrimiento presidencial a los iraníes no está probado. La imputación que ahora se ventila apenas descubre cómo el Gobierno se embarra en pos de ese objetivo usando marginales de la política como sus mensajeros ante iraníes perseguidos”. El texto reivindicaba la marcha contra Cristina y se titulaba: “Hasta que el silencio aturda a la presidenta”.

De esos días es una entrevista televisiva con el canal israelí I24News en la que expone de manera terminante su postura: “Nadie en la Argentina piensa que Nisman se ha suicidado. Nadie, absolutamente nadie”.

Recuerda allí que Cristina Kirchner había instalado la tesis del asesinato en un discurso público. “Ella ha dicho públicamente dos cosas que increíblemente la oposición no le pide más explicaciones. Lo primero es que ella no tiene ninguna duda de que a Nisman lo mataron. Primero dijo que era un suicidio pero al día siguiente dijo que no tenía duda de que lo habían matado. Y dijo algo más grave, dijo que lo mató una guerra entre servicios de inteligencia, que son una responsabilidad del Estado”.

Y añadió: “Los que tienen servicios de inteligencia a su cargo son los que gobiernan. Con lo cual ella tendría que estar explicándonos de qué nos habla cuando nos habla de una guerra de los servicios de inteligencia. Sin embargo, nadie le pidió esa explicación. Absolutamente nadie. ¡Nadie en la Argentina piensa que Nisman se ha suicidado!”

Esa fue su posición durante al menos tres años cada vez que le preguntaron sobre Nisman. El cambio empezó a cristalizarse cuando Cristina Kirchner lo designó candidato a presidente, en mayo de 2019.

Pocas semanas después dio una entrevista con LA NACION en la que se refirió al tema en estos términos:

Pregunta: ¿El gobierno de Cristina tuvo alguna responsabilidad en la muerte de Nisman?

Respuesta: Siempre dije que eso era un disparate. Pensar que el gobierno de Cristina tuvo que ver… El único perjudicado por la muerte de Nisman fue el gobierno de Cristina. Dime quién se beneficia con el crimen y te diré quién es el asesino.

P: Usted dijo: “La muerte de Nisman es deplorable. La no resolución de la muerte de Nisman es deplorable”.

R: Eso es cierto. Pero yo también dije que la denuncia de Nisman era de una enorme debilidad. Las dos cosas dije. ¿Quién puede estar de acuerdo con la muerte de alguien? Nadie.

P: ¿Cree que fue un asesinato o un suicidio?

R: Creo que lo que está diciendo la Justicia hoy en día. La prueba más contundente es que fue un suicidio. ¿No les llama la atención que dos años después se haga una pericia ordenada por el Ministerio de Seguridad a la Gendarmería, y la Gendarmería monté un espectáculo y llegue a conclusiones increíbles?

P: Hoy la Justicia lo investiga como un asesinato.

R: La Justicia se agarró por imperio de esa absurda pericia para seguir investigando. Pero nunca pudo diluir la pericia inicial. Lo mejor sería que rápidamente se dilucide qué pasó con la muerte de Nisman y lo saquemos del escenario electoral. Respecto del acuerdo con Irán dije y digo que fue un error garrafal del gobierno de Cristina.

El documental de Netflix, en 2020, fue un sacudón político para él, porque apareció el anterior Alberto Fernández hablando desde el pasado. Entre sus explicaciones de aquellos días llegó a decir: “Me gustaría saber qué pasó con Nisman y si se suicidó, saber por qué. Las pruebas acumuladas no dan lugar a pensar en que hubo un asesinato. Aparece una pericia absurda sobre un escenario montado, y no sé cuánto tiempo después de la muerte de Nisman, sin que ninguno haya estado en el lugar del hecho cuando sucedió. Es ridículo”.

Anoche volvió a enredarse con el fantasma de sus convicciones pasadas cuando comparó la situación de Nisman con la del fiscal Diego Luciani, acusador de Cristina Kirchner en la causa Vialidad. “Hasta acá lo que le pasó a Nisman es que se suicidó. Hasta acá no se probó otra cosa. Espero que no haga algo así el fiscal Luciani”.

En su aclaración de esta mañana, en medio de un escándalo público, el Presidente dijo que lo habían tergiversado y que la pregunta sobre Nisman-Luciani en la entrevista que dio a TN lo había sorprendido. “Nisman se suicidó y no encuentro ningún motivo para que eso ocurra con Luciani. ÉL tiene que estar tranquilo porque no recibió ningún llamado ni presión del gobierno nacional”.