Impacta severamente a las mujeres la carencia de agua: especialista

Por Miguel Ángel de Alba

México, 8 Mar (Notimex).- Cuando el agua falta, las principales perjudicadas son las mujeres, especialmente en las áreas rurales y en zonas periurbanas donde la pobreza es mayor y el impacto recae sobre las encargadas de proporcionar el agua que se ocupa en los hogares.

Juan Carlos Valencia Vargas, profesor de Gestión Integral del Agua de la Maestría en Hidráulica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó en entrevista con Notimex que son las mujeres quienes afrontan el reto diario de llevar agua a las casas.

“Miles de ellas deben caminar varios kilómetros hasta una represa, un manantial, una llave o un depósito para recoger el agua, que transportan sobre sus cabezas, en los hombros o en sus brazos, en cubetas de veinte litros, que equivalen a un peso de veinte kilos”, afirmó.

Ellas saben dónde están las fuentes de agua, los horarios de servicio de las llaves públicas y de los carros cisterna o pipas; las mujeres la recogen, la transportan, la almacenan y administran. Además, ahora la reciclan para aprovecharla de manera más eficiente.

Son las mujeres quienes conocen la calidad del agua, y usan la menos limpia para lavar y regar, tratan de mantenerla libre de contaminación. También son responsables casi en su totalidad de la producción agrícola de autoconsumo, para lo cual el agua es un elemento indispensable.

A pesar de todo ello, lamentó, casi no se les toma en cuenta para decidir en temas relacionados con el agua, ya que generalmente se trabaja con los hombres, al ser ellos los dueños de la casa, la tierra o, simplemente, porque histórica y tradicionalmente son los encargados de tomar decisiones.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es necesario reconocer que los recursos hídricos también conllevan una problemática de género, ya que aunque las mujeres desempeñan un rol clave en la procuración, la gestión y el cuidado del agua, las desigualdades persisten en todo el planeta. 

Por ello, este organismo, a través del Programa Mundial para la Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP por sus siglas en inglés) se ha comprometido a avanzar en el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género en el ámbito hídrico, al considerar que las normas, costumbres y prácticas de género no permiten a las mujeres participar, contribuir ni beneficiarse de la gestión de los recursos hídricos. 

Sin embargo, alertó el académico universitario, “la falta de datos desglosados por género supone un obstáculo enorme a la hora de obtener pruebas científicas sobre las desigualdades de género relacionadas con el agua y con la formulación de políticas sustentadas sobre hechos demostrables”.

Por eso, agregó, desde 2014, el WWAP inició un proyecto para evaluar, monitorear y reportar datos con perspectiva de género. Durante dos talleres, más de 100 indicadores fueron identificados por un grupo de treinta expertos internacionales.

Apuntó que invertir en la aplicación de la perspectiva de género en los recursos hídricos contribuiría a fortalecer la inclusión social, a disminuir considerablemente las desigualdades, a erradicar la pobreza extrema y en el avance hacia la seguridad hídrica.

Es necesario, concluyó, reconocer la importancia de la responsabilidad y opinión de las mujeres y generar las condiciones que permitan integrarlas en la toma de decisiones, ya que históricamente no se les ha permitido ejercer su derecho de participación y, en muchos casos, se les ha enseñado a guardar silencio y aceptar lo que otros plantean, sin externar y menos defender sus posiciones.

-Fin de nota-

NTX/MADA