Cómo fue que los imitadores comenzaron a copiarla: ¿Podrá Clubhouse seguir siendo la plataforma dominante para las conversaciones en vivo?

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Chris Barnett posa para un retrato con su hijo, Vincent Barnett, en Military Park en Indianapolis, el 12 de diciembre de 2021. (Kaiti Sullivan/The New York Times)
Chris Barnett posa para un retrato con su hijo, Vincent Barnett, en Military Park en Indianapolis, el 12 de diciembre de 2021. (Kaiti Sullivan/The New York Times)

En diciembre de 2020, Chris Barnett compró su primer iPhone tras la insistencia de sus amigos. Le dijeron que tenía que entrar a Clubhouse, una aplicación de audio con acceso exclusivo por medio de invitación que solo estaba disponible para iPhone.

Barnett era conocido en su círculo por ser el organizador de una liga de fantasía de baloncesto y querían que se uniera a las conversaciones sobre ese deporte que tenían en Clubhouse. Cuando se inscribió con su nuevo iPhone, Barnett obtuvo un modesto número de seguidores y comenzó un club de debate sobre la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA, por su sigla en inglés) que creció a más de 4000 miembros.

“Tuvimos un éxito instantáneo”, recordó Barnett. “La gente llegó y se quedó”.

No obstante, en la actualidad, si las personas quieren oír los análisis de Barnett sobre un juego reciente, tendrán que encontrarlo en Twitter. En agosto, Barnett empezó a presentar un programa de baloncesto todos los días de la semana en Spaces, la herramienta de conversaciones de audio de Twitter que imita a Clubhouse. Barnett también organizó una red con otros creadores de contenido para promover sus debates sobre deportes y cultura.

Barnett no es el único creador de audio que se alejó de Clubhouse y se unió a otra plataforma de conversaciones cuando un montón de aplicaciones imitadoras debutaron este año, para desafiar a Clubhouse y atraer a sus usuarios.

Las descargas de la bulliciosa aplicación de conversaciones disminuyeron en la primavera cuando se levantaron los confinamientos pandémicos y surgió una nueva competencia, según aseguró la firma de datos y análisis de datos Sensor Tower. Las grandes empresas tecnológicas lanzaron plataformas de audio similares: Twitter dio a conocer Spaces, Facebook creó una función de chat de audio y Spotify introdujo una de nombre Greenroom. Y algunas comunidades, como las que se enfocan en los videojuegos y los tokens no fungibles (TNF), gravitaron hacia plataformas más convencionales como Discord, la cual ofrece funciones de audio.

La encarnizada competencia entre las llamadas empresas de audio social hace que muchos se pregunten si Clubhouse podrá seguir siendo la plataforma dominante para las conversaciones en vivo, mientras que la empresa y sus imitadoras encuentran la manera de mantenerse actualizadas con los desafíos de moderación que presentan los debates de audio.

Auge

El auge del audio social evoca la batalla que libró Snapchat contra Facebook en 2016. Facebook copió la popular función Historias de Snapchat, la cual permitía que los usuarios publicaran fotografías que desaparecían después de 24 horas, y pegó esa función en su aplicación de Instagram. El crecimiento de Snapchat titubeó después de que Instagram lanzó sus historias y otros servicios de redes sociales no tardaron en agregar sus propias herramientas de historias.

Clubhouse enfrenta retos similares mientras intenta vencer a la competencia. Podría seguir el camino de Snapchat y a la postre eludir a los gigantes tecnológicos y consolidar su lugar entre las aplicaciones más importantes de redes sociales. O estas podrían hacerla pedazos.

Chris Messina muestra la función de audio Spaces en Ciel Studios en Berkeley, California, el 7 de diciembre de 2021. (Francesca Tamse/The New York Times)
Chris Messina muestra la función de audio Spaces en Ciel Studios en Berkeley, California, el 7 de diciembre de 2021. (Francesca Tamse/The New York Times)

“Que haya más participación en el audio social es bueno para el audio social”, opinó Maya Watson, directora de mercadotecnia global en Clubhouse. “No nos molesta y, en todo caso, nos hace sentir seguros de nuestro objetivo”.

A inicios de año, Clubhouse estaba en auge. En febrero, la aplicación fue descargada 9,6 millones de veces, según Sensor Tower. Una vocera de Clubhouse puso en duda la precisión de las métricas de Sensor Tower, las cuales calculan la conducta de los usuarios, pero señaló que la empresa no proporciona cifras internas.

La aplicación llamó la atención de creadores de audio como Brian McCullough, el presentador de un pódcast para el agregador de noticias Techmeme, llamado “Techmeme Ride Home”. “Recuerdo haber tenido conversaciones que han sido lo mejor de las redes sociales en diez años”, comentó McCullough para referirse a sus primeros días en Clubhouse.

Todo cambió

Por medio de la aplicación, McCullough se puso en contacto con Chris Messina, quien dirige el desarrollo comercial en la costa oeste para Republic, una plataforma que les permite a las empresas recaudar capital y a inversionistas no acreditados invertir en empresas emergentes. Messina se creó el hábito de grabar fragmentos del programa de McCullough y reproducirlos en Clubhouse para que McCullough pudiera responder a ellos y así fue como el par decidió comenzar a hacer juntos su pódcast.

Sin embargo, en marzo, Clubhouse tuvo un desplome cuando las descargas cayeron a 2,7 millones y en abril la aplicación fue descargada tan solo 917.000 veces, según Sensor Tower.

Al mismo tiempo, Twitter expandía Spaces con agresividad. La compañía comenzó a poner a prueba la herramienta en octubre de 2020 y le otorgó acceso a una mayor franja de usuarios en la primavera. En ese entonces, el desarrollo de Spaces era la principal prioridad de los productos para el consumidor en Twitter, según comentó una persona familiarizada con los planes de la compañía que no está autorizada para hablar en público sobre ellos.

Al parecer ese trabajo rindió frutos. Para mayo, Spaces tenía más de un millón de usuarios, según esa persona. The Washington Post ya había informado sobre esa cifra.

Twitter se rehusó a comentar sobre las métricas de los usuarios.

La diferencia

Sin embargo, Clubhouse opuso resistencia. Dejó de lado el requisito de recibir una invitación para unirse a la aplicación y creó una versión para Android. Se expandió en India, Brasil y Japón. Poco a poco, las descargas de Clubhouse volvieron a subir.

En junio, más de 7 millones de personas descargaron Clubhouse, mencionó Sensor Tower. Una vocera de Clubhouse señaló que la cifra era más alta, pues más de 10 millones de personas descargaron Clubhouse para Android en las primeras seis semanas posteriores a su lanzamiento.

“Lo que diferencia a Clubhouse es el enfoque”, opinó Aarthi Ramamurthy, la presentadora de un popular programa en Clubhouse, “The Good Time Show”, con su esposo, Sriram Krishnan. “Todo se observa desde la lente del audio social en vivo y el éxito del audio social. No es otra adición a una plataforma”.

En el año que ha pasado desde que Ramamurthy y Krishnan iniciaron el programa, su espacio ha ganado 187.000 suscriptores. La pareja también tiene unos 735.000 seguidores en sus cuentas personales de Clubhouse. El programa ayudó a que Ramamurthy obtuviera un puesto en Clubhouse, donde está a cargo del crecimiento a nivel internacional. Krishnan es un socio general de la firma de capital de riesgo Andreessen Horowitz, uno de los principales inversionistas en Clubhouse.

En meses recientes, Spaces llegó a los dos millones de usuarios, comentó la persona familiarizada con las métricas de Twitter. Esta red social también creó herramientas para que los presentadores moderaran sus conversaciones, agregó la capacidad de grabar y compartir Spaces y permitió que los anfitriones cobraran una tarifa de entrada a sus conversaciones en Spaces. Sin embargo, la función se ha vuelto una prioridad secundaria con el nuevo director ejecutivo de la empresa, Parag Agrawal, agregó la persona.

Clubhouse señaló que sigue en crecimiento. La empresa, la cual no publica su cantidad total de usuarios, mencionó que en Clubhouse todos los días se crean unas 700.000 conversaciones —conocidas como salas en la aplicación—, en comparación con las 300.000 de este verano y que el usuario promedio pasa unos 70 minutos al día en la aplicación. Según una vocera, en noviembre, la aplicación se descargó 1,8 millones de veces y la empresa iba en camino a superar esa cifra en diciembre.

Ramamurthy comentó que estaba segura de que ni Clubhouse ni el mundo del audio social eran tan solo una moda pandémica. “A veces nos juzgan como una empresa muy grande y estable”, dijo. “Tan solo somos una empresa emergente en formación. Vamos paso a paso; tenemos días buenos y días malos”.

© 2021 The New York Times Company

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