Imagina a la población mundial viviendo en La Rioja: así se ordena la vida dentro de una célula

J Toledo y José de Toledo
·2  min de lectura
Colourful acrylic bubbles.Abstract ink design template mixed texture background. Liquid color backdrop. Wallpaper pattern. Oil poster
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Cinco mil millones de personas metidas en una superficie equivalente a la provincia de La Rioja. Casi un 65% de la población mundial, juntos codo con codo y sin embargo funcionando y moviéndose a toda velocidad. Este es el ejemplo que ponen un grupo de científicos para que nos hagamos una idea de cómo es una célula. Y para que tratemos de imagina cómo se organiza, porque está organizada.

En una célula hay aproximadamente cinco mil millones, 5.000 millones, de proteínas. Y estas proteínas tiene que cumplir sus funciones concretas. Para que puedan hacerlo, necesitan que haya algún tipo de organización, alguna clase de sistema para que las proteínas que se encargan de señalizar algo lleguen a donde deben señalizar, las que se encargan de funciones estructurales formen sus estructuras, y que las encargadas de acelerar y/o facilitar reacciones químicas, las enzimas, lleguen a donde se necesita que actúen.

Pues bien, parece – lo que significa que hay mucha evidencia, pero que aún quedan detalles por pulir y descubrimientos por hacer – que los componentes de las células se juntan en unas estructuras denominadas condensados, a medio camino entre una gotícula – droplets, en inglés – y una mezcla homogénea. Es decir, que gracias a fuerzas moleculares las proteínas de una célula se juntan con otras similares, pero sin que se forme una estructura fija. Y gracias a ello cumplen mejor sus funciones.

Sería algo parecido a lo siguiente: varias proteínas iguales se encuentran, y cuando están unas cerca de las otras se crean uniones débiles entre ellas. Esto pasa porque las proteínas tienen una composición determinada, porque no son un conjunto desordenado de piezas. Y al ir uniéndose, gracias a las características del entorno químico que las rodea, las proteínas pueden cumplir mejor su función.

Pero no sólo eso. Al juntarse las proteínas en esto oligómeros – que así se llaman – cambia su comportamiento. Aparecen características que no tenían las proteínas por separados, en un proceso que se conoce como “emergencia” o aparición de características emergentes. No es sólo que el todo sea más que la suma de las partes, si no que el todo tiene capacidades que las partes no tienen, y que hasta que no aparece ese todo, no se podía predecir.

Pues bien, es esa emergencia, esa aparición de capacidades nuevas, lo que explicaría que la célula se comporte como se comporta, y que tenga la capacidad que tiene que para funcionar, sobrevivir, crecer y reproducirse.

Aún queda mucho por saber y entender sobre este tema, que implicaciones tiene y qué utilidades podríamos encontrarle. Pero sin duda presenta una nueva forma de entender cómo es el interior de una célula.

Me enteré leyendo aquí.

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