La imagen de Piñera cae a niveles históricos tras el estallido social

Víctor García

SANTIAGO.- Efecto directo de su manejo del estallido social que sacude al país y que ya supera los 10 días, el presidente Sebastián Piñera sufrió una histórica caída en la confianza de los chilenos. La potente señal se reflejó en las cifras del último sondeo de la encuestadora Cadem, que le dio al mandatario un 14% de aprobación a su gestión, la cifra más baja para un gobernante desde el retorno de la democracia en 1990.

El diario chileno La Tercera adelantó los resultados del sondeo, que se da a conocer en medio de los ajustes que el gobernante prepara para su gabinete. La reestructuración será anunciada con toda seguridad hoy e implicará una profunda renovación en su equipo de colaboradores.

En su informe, la empresa de estudios de opinión consideró que el rechazo al gobernante responde a su "mal manejo de las protestas y su "mala gestión en general". El ministro del Interior, Andrés Chadwick, fue uno de los rostros del gabinete peor evaluados, con una desaprobación cercana al 80% y apenas un 12% de aprobación.

El rechazo a la administración de Piñera también se elevó y marcó un 78%, en otras de las cifras que aumentaron exponencialmente. El último sondeo de la encuestadora se había conocido el 18 de octubre, y ahí Piñera marcó un 29% de aprobación y un 58% en contra de su gestión. El estudio también consideró la evaluación de algunas intervenciones del mandatario, como la frase "Chile está en guerra contra un enemigo poderoso", que recibió un 86% de desaprobación y un 11% de valoración positiva. O "los hechos de violencia provienen de grupos organizados", que recibió un 45% de rechazo.

Los principales medios chilenos contrastaron la baja aprobación hacia Piñera y enfatizaron que el 14% rompió la marca del 18% que registró Michelle Bachelet en marzo de 2016, en plena explosión del caso Caval, el escándalo que protagonizaron su nuera y su hijo por supuesto tráfico de influencias y que implicó una caída de la que la presidenta nunca se pudo reponer.

Por otra parte, el jefe de Estado firmó decretos para levantar estados de excepción en todo Chile, lo que implicó que el estado de emergencia dejara de regir a partir de la medianoche de ayer.

"Con el objetivo de contribuir a que Chile recupere la normalidad institucional, el presidente de la república ha firmado los decretos requeridos", rezó un comunicado de la presidencia.

"Es positivo que se ponga fin al estado de emergencia. Es muy importante que se realicen todas las investigaciones en curso respecto de las denuncias que ha habido por violaciones de los derechos humanos", sostuvo el presidente del partido socialista, Álvaro Elizalde.

Desde el oficialismo, la líder de Unión Demócrata Independiente, Jacqueline van Rysselberghe, valoró la medida. "Yo espero que la gente pueda volver a la normalidad en todas sus actividades. Hoy día las ciudades en general han estado tranquilas. Esperamos que esto siga así para que ya la próxima semana podamos empezar a funcionar con normalidad".

En Santiago hubo nuevas manifestaciones, aunque sin la masividad de las jornadas anteriores y en un clima de relativa calma, con miles de personas que volvieron a practicar deportes en las calles y con el comercio funcionando.

En la Quinta Región, más de 100.000 personas salieron a las calles a manifestarse y una enorme caravana marchó por la costanera que une las ciudades de Viña del Mar y Valparaíso, donde está ubicado el Congreso chileno. La protesta terminó con serios incidentes y con el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, increpando a las autoridades por la acción policial.