"La imagen de la locura": Rusia redobla su ataque a Bakhmut

UCRANIA-GUERRA (AP)
UCRANIA-GUERRA (AP)

Fuerzas rusas aumentaron su ofensiva contra posiciones ucranianas en torno a la maltrecha ciudad oriental de Bakhmut, según las autoridades ucranianas, lo que llevó nuevos niveles de muerte y destrucción a una batalla iniciada hace meses.

“Todo está completamente destruido, casi no queda vida”, indicó el lunes por la noche el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, sobre la escena en torno a Bakhmut y la localidad cercana de Soledar.

“Toda la tierra cerca de Soledar está cubierta con los cadáveres de los ocupantes y cicatrices de los ataques”, dijo el mandatario. “Es la imagen de la locura”.

La viceministra de Defensa Hanna Malyar dijo que Rusia había enviado “un gran número de grupos de asalto” a la batalla.

“El enemigo avanza literalmente sobre los cuerpos de sus propios soldados y emplea de forma masiva artillería, lanzacohetes y morteros, que alcanzan a sus propias tropas”, dijo.

Tropas rusas y soldados del Grupo Wagner, un contratista militar privado ruso, han avanzado en los últimos días en Soledar y “probablemente controlan la mayoría del asentamiento”, indicó el Ministerio británico de Defensa en un tuit el lunes.

Soledar, 10 kilómetros (6 millas) al norte de Bakhmut, es probablemente el objetivo militar inmediato de Moscú y parte de una estrategia para rodear a Bakhmut.

Sin embargo, el reporte británico añadió que “las fuerzas Ucranianas mantienen líneas defensivas estables en profundidad y el control sobre las rutas de suministro” en la zona.

Un aspecto excepcional de la batalla cerca de Bakhmut es que parte de los combates se producen en accesos a túneles de minas de sal en desuso, que se extienden unos 200 kilómetros (120 millas) bajo la zona, señaló el reporte de inteligencia británico.

“Probablemente, ambos bandos están preocupados porque (los túneles) puedan utilizarse para infiltraciones tras sus líneas”, señaló.

Varias ciudades en el frente en las provincias orientales de Donetsk y Luhansk han registrado intensos combates en los últimos meses.

Las dos provincias forman el Donbás, una amplia región industrial que limita con Rusia y que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, identificó como una prioridad al inicio de la guerra. Separatistas con apoyo de Moscú combaten en la zona contra las fuerzas del gobierno ucraniano desde 2014.

La dura ofensiva oriental rusa capturó casi toda Luhansk durante el verano. Donetsk se ha resistido, de modo que el ejército ruso ha aumentado su personal y sus recursos en torno a Bakhmut.

Los combates allí se recrudecieron después de que las fuerzas ucranianas retomaran la ciudad sureña de Kersón el pasado noviembre.

Tomar Bakhmut cortaría las rutas de suministro ucranianas y abriría una vía para que las fuerzas rusas presionaran hacia Kramatorsk y Sloviansk, dos bastiones ucranianos clave en Donetsk.

Como Mariúpol y otras ciudades en disputa, Bakhmut ha sufrido un largo asedio, y pasó semanas sin agua corriente ni electricidad antes incluso de que Moscú emprendiera ataques masivos contra infraestructura pública en toda Ucrania.

El gobernador de la región, Pavlo Kyrylenko, estimó hace más de dos meses que el 90% de los 70.000 habitantes que tenía Bakhmut antes de la guerra habían huido desde que Moscú se centró en tomar todo el Donbás.