La imagen que ha obligado a aplazar el lanzamiento del catálogo de IKEA

Fernando Gonzalo
·2  min de lectura

Desde hace siete décadas miles de personas en todo el mundo han esperado con ilusión su cita anual con el catálogo de IKEA. Con una tirada de 200 millones de ejemplares, este catálogo tiene una distribución equiparable a la de los mayores best sellers del planeta.

Sin embargo, este año los amantes de la decoración del hogar van a tener que esperar un poco para poder hojear su volumen favorito. ¿Se ha retrasado a causa de la pandemia de coronavirus? Lo cierto es que no: la razón del retraso está en una de las imágenes que se incluían.

La imagen eliminada del catálogo de Ikea.
La imagen eliminada del catálogo de Ikea.

El catálogo de IKEA tiene casi 300 páginas profusamente ilustradas con fotografías no solo de los muebles, sino también de modelos que posan disfrutando de la decoración de su hogar. Es precisamente una de estas fotos la que ha provocado el tremendo lío que ha ocasionado el retraso del lanzamiento.

La fotografía en cuestión ilustraba una página en la que IKEA ofrece su servicio de montaje para aquellos usuarios que tienen dificultades con el bricolaje o a los que simplemente no les apetece hacerlo. El modelo es un joven negro que sostiene las instrucciones de montaje de un mueble. ¿Cuál ha sido el problema?

Todo empezó cuando un empleado de IKEA, al revisar el catálogo, se percató de la indumentaria del modelo, que llevaba una camiseta decorada con una serie de números por detrás, y consideró que se trataba de una imagen “potencialmente racista”. Este empleado pensó que los números impresos (45678) podían confundirse con el número de prisionero de un recluso.

A pesar de que la asociación pueda parecer un poco forzada, la compañía, tras revisar el aviso, eliminó inmediatamente la fotografía y la sustituyó por otra en la que figura el mismo modelo vestido con una camisa blanca. Con miles de ejemplares ya impresos, esta decisión ha implicado un retraso importante, aunque un portavoz de IKEA ha aclarado que no van a tirar a la basura los ejemplares que ya estaban fabricados, sino que simplemente van a arrancar las páginas afectadas y las van a sustituir por las nuevas.

Algunos usuarios han considerado esta medida algo excesiva, pero el gigante sueco no ha querido arriesgarse a protagonizar una polémica con acusaciones de racismo. Uno de los valores de marca de IKEA es su compromiso con la diversidad y, según su comunicado oficial, “una parte importante de la lucha por el cambio consiste en reconocer y actuar cuando se comete un error”. ¿Despilfarro o responsabilidad?

La imagen corregida
La imagen corregida

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