Las imágenes de este toro desplomándose completamente exhausto en un festejo ponen el grito en el cielo

Durante la festividad del Toro Júbilo, celebrada este pasado fin de semana en el municipio soriano de Medinaceli, se han producido unas imágenes muy duras en las que se puede ver como el animal sufre hasta la extenuación. Esta es una milenaria tradición que consiste en colocar al toro unos alambres con dos bolas de fuego en la cabeza y dejarle suelto en la plaza para que las apague como pueda. Lo llamativo es que el animal ya salía del callejón con la boca ensangrentada y muy agitado, tratando de resistirse entre fuertes bramidos. Han sido necesarios más de 10 minutos para poder colocarle el fuego en las astas.

El toro quedó primero atascado en el pilón donde le habían amarrado para colocarle el fuego. Tras soltarse, tardó doce interminables minutos en deshacerse de las bolas, ya que las llamas superaban el metro de altura y la densidad del fuego era tal que el animal solo daba cabezazos sin sentido y pasos erráticos. Nada más acabar de librarse y mostrando evidentes signos de agotamiento, el toro continuó de pie durante varios minutos, ya con la lengua fuera y al borde del colapso.

Para intentar guiarle de nuevo a la salida, introdujeron un manso en la plaza, pero fue inútil. Los mozos también hicieron lo propio, sin embargo, el animal no reaccionaba e instantes después, cayó desplomado. En ese momento, los participantes pidieron que no se grabaran más imágenes, aunque se llegó a captar el momento en el que el toro fue arrastrado hasta la salida, puesto que no podía abandonar por su propio pie.

Asociaciones animalistas como PACMA denuncian lo sucedido y advierten que tomarán medidas legales contra la organización por el maltrato cometido. “Se trata de un espectáculo basado en la absoluta crueldad. Nuestras cámaras han podido registrar la angustia del toro, que ha tratado de huir de sus castigadores desde el primer minuto hasta que su cuerpo no ha podido más”, ha afirmado la responsable de comunicación de AnimaNaturalis. A pesar de que cuando salió de la plaza el animal parecía respirar, no se puede certificar si finalmente ha fallecido a causa del esfuerzo titánico.