Ilhan Omar está luchando contra el colorismo y nos dice por qué es importante

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El colorismo, también conocido como sesgo por el tono de la piel, es la preferencia por la piel clara sobre la oscura. (Simone Noronha/The New York Times)
El colorismo, también conocido como sesgo por el tono de la piel, es la preferencia por la piel clara sobre la oscura. (Simone Noronha/The New York Times)

“Desde las revistas hasta los programas de televisión y las películas, los rasgos de las personas blancas han sido retratados como el ideal. ¿Qué mensaje envía esto a las jóvenes?”

— Representante Ilhan Omar, demócrata de Minnesota.

Hace dos décadas, una chica somaloestadounidense de nombre Ilhan escuchó a un niño en un juego de fútbol explicándole a otra joven que sería más hermosa si su piel fuera más clara; como la de Ilhan, dijo él.

“Me dio vergüenza que me usara en la conversación para hacer que mi amiga se sintiera menos hermosa. Fue doloroso”, recordó.

Esa niña de 16 años, estudiante de bachillerato en Mineápolis, creció y se convirtió en miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Y esa experiencia la animó a impulsar un ambicioso proyecto de ley en la Cámara para hacer frente al colorismo en Estados Unidos. El colorismo, también conocido como sesgo por el tono de la piel, es la preferencia por la piel clara sobre la oscura. Se refleja en los nocivos estándares de belleza –quién y qué se considera hermoso–, en las prácticas de contratación sesgadas y en los medios de comunicación, por nombrar algunos ejemplos.

Desde mayo de 2020, en la Cámara se aprobaron una serie de iniciativas en la lucha de Omar contra los productos tóxicos que aclaran la piel. Entre ellas están un financiamiento de 4,7 millones de dólares para aumentar la divulgación sobre los peligros de los productos que aclararan la piel; una mejor observancia de las prohibiciones existentes sobre dichos cosméticos que se importan de manera ilegal; y el envío de un millón de dólares a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades para realizar una nueva investigación que permita comprender mejor los peligros de estos productos.

Los productos, que incluyen cremas blanqueadoras, pastillas e inyectables, forman parte de una industria mundial de 8600 millones de dólares, de la que Estados Unidos constituye un tercio. Las mujeres de color se ponen en peligro al buscar una piel más clara: las sustancias químicas como el mercurio y la hidroquinona que contienen esos productos se han vinculado a una decoloración duradera de la piel, a daños en los ojos, los riñones y los pulmones y, cuando los utilizan las mujeres embarazadas, a defectos de nacimiento. Es una crisis de salud pública, según la Organización Mundial de la Salud.

La representante Ilhan Omar (demócrata de Minnesota) en el Capitolio en Washington el 17 de junio de 2021. (Stefani Reynolds/The New York Times)
La representante Ilhan Omar (demócrata de Minnesota) en el Capitolio en Washington el 17 de junio de 2021. (Stefani Reynolds/The New York Times)

“El colorismo está en todas partes: en la academia, en Hollywood, en toda la sociedad”, dice Kimberly Norwood, profesora de derecho en la Universidad Washington en San Luis y autora del libro “Color Matters: Skin Tone Bias and the Myth of a Postracial America”.

The New York Times entrevistó a Omar para discutir la razón por la que todos deberíamos pensar en el colorismo, por qué es un asunto tanto físico como psicológico y el motivo de que ella está impulsando esta iniciativa en el Congreso.

Nuestra conversación fue editada y condensada para tener mayor claridad.

P: ¿Cómo fue que le interesó trabajar en estas iniciativas?

R: Tiene su origen en mi experiencia de crecer como mujer negra en una sociedad en la que los rasgos de la gente blanca son el estándar de belleza. Sabemos que la industria de la belleza ha vendido la narrativa de que la piel clara es más bella. Desde las revistas hasta los programas de televisión y las películas, los rasgos claros se han presentado como el estándar ideal. Incluso a las celebridades como Beyoncé y Priyanka Chopra Jonas les han aclarado la piel en las portadas de las revistas. ¿Qué mensaje les envía esto a las jóvenes?

P: Un análisis de 2019 estudió 19 años de portadas de la revista Vogue y descubrió que en la gran mayoría de ellas aparecían mujeres blancas o mujeres de color, pero con tonalidad más clara, y que las mujeres de piel oscura se podían contar con una mano. Incluso esos datos están sesgados porque Lupita Nyong’o ha ocupado la portada de Vogue en cuatro ocasiones. ¿Cuál es el efecto de esto en las mujeres corrientes?

R: Hay consecuencias en la vida real. En mi propia comunidad, muchas mujeres inmigrantes han utilizado cremas y jabones para intentar alcanzar esos estándares de belleza. Es importante que no nos limitemos a condenar este mensaje, sino que comprendamos las consecuencias permanentes para la salud. La industria está muy poco regulada y, por ello, muchas mujeres no son conscientes de los problemas de salud que esto conlleva.

P: Si bien sabemos que Estados Unidos gastó cerca de 2300 millones de dólares en productos que aclaran la piel, es más difícil encontrar estadísticas sobre cuántas estadounidenses los usan en realidad, pero los datos muestran que 77 por ciento de las mujeres nigerianas se aclaran la piel. ¿Este problema es tan grave en Estados Unidos como en otros países?

R: Tenemos que pensarlo en contexto. Si es un problema en China, India, Filipinas, África Oriental u Occidental, también es un problema aquí, porque tenemos a muchas personas de esos países que ahora viven en Estados Unidos. En general, cuando tenemos estas conversaciones, lo hacemos desde la perspectiva de que es un problema en otros países, pero Estados Unidos debería formar parte de la campaña para condenar y limitar el uso de estos productos, promover la aceptación de una misma y cambiar las concepciones de los criterios de belleza. No pensamos que eso es necesario aquí en Estados Unidos porque olvidamos que hay un enorme segmento de nuestra sociedad que no es de piel clara o blanca al que se le venden estos mensajes. Y que están sufriendo tanto como las mujeres de otros países.

P: ¿Cómo decidió usar la plataforma del Congreso para trabajar en este asunto?

R: Propuse mi enmienda sobre los aclaradores de piel el año pasado, después de escuchar a las mujeres de mi distrito y de los distritos circundantes compartir sus historias sobre la decoloración de la piel y los efectos permanentes sobre la salud. Activistas como Amira Adawe, fundadora del Proyecto Beautywell, afirman que a menudo no se habla de este problema y que muchas mujeres se avergüenzan de utilizar estos productos. Es importante acabar con el estigma de este problema.

P: ¿Cómo sería una campaña de sensibilización sobre este tema?

R: Con la aprobación de la Cámara, se consigue una mayor comprensión de los impactos en la salud, un posible cambio en los estándares de belleza, una evolución sobre cómo las personas se ven a sí mismas e interactúan en la sociedad con respecto a los criterios de belleza y también una mejor regulación.

P: ¿Cómo se abordan las conversaciones sobre la preferencia por la piel clara?

R: Solo al entender qué está ocurriendo eres capaz de corregir sobre la marcha. Oigo y siento la forma en que la gente se dirige a mis hijos y los elogia de forma diferente según el color de su piel. Ahora les puedo decir: “No. Esa es su manera de pensar. No tienes que pensar de esa manera. Hay belleza en ti”.

© 2021 The New York Times Company

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