Iglesia pide legislar por problemas fundamentales del país

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 4 (EL UNIVERSAL).- Luego del inicio segundo año de trabajo de la 65 Legislatura del Congreso de la Unión, el pasado 1 de septiembre, la Iglesia católica pidió a legisladores de ambas cámaras que prioricen la atención a los problemas fundamentales del país.

En la editorial del semanario Católico "Desde la Fe", la iglesia católica dijo que a eso les llama el Papa Francisco en su encíclica Fratelli Tutti, en la que señala que "si bien la Iglesia respeta la autonomía de la política, no relega su propia misión al ámbito privado; al contario, no puede ni debe quedarse al margen en la construcción de un mundo mejor ni dejar de despertar las fuerzas espirituales que fecunden toda la vida en sociedad".

"Como cristianos tenemos el deber de estar atentos a las iniciativas que surjan y exigir a diputados y senadores que su trabajo legislativo priorice la atención a los problemas fundamentales del país", subrayó.

También, la iglesia católica puntualizó que su llamado es y seguirá siendo al diálogo, ya que ellos no buscan la confrontación.

"Que quede claro que no buscamos ninguna confrontación, pero sí asumimos el compromiso de promover el bien común, la defensa de la dignidad humana, la defensa de la vida en todas sus etapas y circunstancias, el reconocimiento de los derechos humanos, el respeto a la legalidad y a la democracia en los procesos institucionales, y la promoción de los deberes ciudadanos. Eso es lo que hoy le pedimos a nuestro Congreso", puntualizó.

La iglesia católica, también pidió a los diputados y senadores que al legislar sean sensibles a las realidades que se viven, atendiendo las necesidades de los grupos más vulnerables y fomentado la reconciliación para superar el grave problema de división política que hoy vivimos.

"Como cristianos, nuestro deber es estar bien informados y atentos a las decisiones legislativas. Solo así podemos hacer un buen análisis, orientar, y saber destacar lo bueno y señalar lo que no está bien", mencionó.

Para finalizar, la Iglesia católica reiteró que no es promotora de la división y el odio, ya que su misión profética es la de tender puentes y anteponer la verdad y la justicia antes que a cualquier partido político.