La Iglesia cuestionó que el Gobierno impulse el aborto en medio de la pandemia y del aumento de la pobreza

Mariano De Vedia
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Oscar Ojea, presidente del Episcopado, advirtió en una declaración que le preocupan a la Iglesia las iniciativas que puedan "acrecentar la brecha que nos divide"
Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV

La Iglesia transmitió su malestar por la decisión del gobierno de Alberto Fernández de enviar al Congreso el proyecto para legalizar el aborto. Dice que es "inoportuno", particularmente en este tiempo de pandemia, en el que el país enfrenta un "humillante aumento de la pobreza".

"Nos preocupa todo cuanto pueda alejarnos de este compromiso por la unidad a favor del bien común o que pueda acrecentar la brecha que nos divide", advierten en una declaración los obispos que integran la comisión ejecutiva del Episcopado, encabezados por su presidente, monseñor Oscar Ojea., titular de la diócesis de San Isidro.

"Las últimas noticias sobre la inminente introducción del proyecto de ley de aborto al Congreso nacional nos sorprenden tristemente porque desalientan la búsqueda del encuentro fraterno e imprescindible entre los argentinos", señala la Iglesia.

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La declaración de los obispos sostiene que "así como la dignidad de la vida y la promoción de los derechos humanos son conceptos centrales en una agenda auténticamente democrática, la situación general de la Salud Pública, planteada por esta dolorosa coyuntura, hace insostenible e inoportuno cualquier intento de presentar y discutir una ley de estas características".

En el contexto de la emergencia por la pandemia, los obispos entienden que "no hay lugar para pensar en proyectos legislativos que contradicen el discurso que dice cuidar a todos los argentinos como prioridad".

Cuestionan que la iniciativa para consagrar el aborto se presente "cuando el ánimo de los argentinos se sobrepone a con paciencia, ingenio y esperanza -aún ante la pérdida de seres queridos en las familias-; cuando padecemos el humillante aumento en la cantidad de hogares cada vez más pobres; en un año escolar que dejó al margen a una gran cantidad de alumnos y puso en evidencia la desigualdad de recursos y medios".

Al señalar que la propuesta llega "cuando los heroicos agentes sanitarios agotados por el esfuerzo sobrehumano nos piden a gritos que cuidemos la vida", sostienen que "el sentido común -que abunda en el pueblo sencillo- nos revela que no hay lugar para pensar en proyectos legislativos que contradicen el discurso que dice cuidar a todos los argentinos como prioridad".

En su mensaje, el Episcopado abre un interrogante sobre cómo impactará esta iniciativa en la relación de la Iglesia con el Gobierno.

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Recuerda , que "desde el comienzo de este largo tiempo en que respondemos como sociedad a la virulencia de una pandemia inesperada, la Iglesia ha acompañado todas las acciones destinadas a enfrentar y mitigar las consecuencias del Covid-19".

"Lo hemos hecho con prudencia y respeto a las decisiones de la autoridad política y sanitaria, ya que sabemos que la búsqueda y el fortalecimiento de la unidad es una consigna para la superación de todo lo que nos aflige como País y como Humanidad", añaden los obispos.

Y citan la "consigna dramática y todavía vigente" del papa Francisco, cuando advirtió que "estamos todos en la misma barca y nadie se salva solo".

Dicen los obispos que la decisión del Gobierno "oscurece gravemente el horizonte que nos propone el papa Francisco en su reciente encíclica Fratelli tutti: abrir el corazón ante un mundo que rompe en pedazos los sueños y se encierra detrás de una mirada egoísta y excluyente, porque "en el fondo no se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas, si "todavía no son útiles" -como los no nacidos-, o si "ya no sirven"- como los ancianos".

Los obispos, finalmente, invitamos "a la prudencia política para no desalentar la búsqueda de la máxima unidad posible en un cuerpo social herido por los desencuentros entre argentinos".

Además de Ojea, firman la declaración el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli (vicepresidente primero del Episcopado); el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo (vicepresidente segundo), y el obispo de Chascomús, Carlos Malfa secretario general).

Reacción de iglesias evangélicas

En términos similares se expresó días atrás la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), al cuestionar también el proyecto del Gobierno a favor del aborto.

"La pandemia no ha pasado. Estamos en cifras cercanas al millón de casos de Covid-19. Los sistemas sanitarios están colapsados en diferentes lugares del país, y con récord de muertes diarias, escalando a los primeros lugares del mundo", expresó la institución que reúne a varias iglesias del culto evangélico.

"Sin importar esta situación, las presiones de los grupos pro aborto y la decisión del Gobierno de impulsar la Ley, a pesar de que hace dos años el mismo Congreso de la Nación la rechazó por amplia mayoría, hace que nuevamente estemos frente a una discusión que solamente produce grietas en el país", concluye el pronunciamiento.