Iglesia católica argentina se moviliza en contra del aborto

Una activista antiabortista sostiene un pañuelo que dice "Salvemos las dos vidas" durante una manifestación para celebrar el primer aniversario de la decisión de los senadores argentinos que rechazaron el proyecto de ley para legalizar el aborto en Buenos Aires, el 8 de agosto de 2019. (AFP | JUAN MABROMATA)

La Conferencia Episcopal argentina convocó a una misa en defensa de la vida "desde la concepción hasta la muerte natural" el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en el inicio de una movilización para oponerse a un nuevo impulso para despenalizar del aborto.

La misa será concelebrada (por varios sacerdotes) en la Basílica de Luján, el principal lugar de culto de Argentina, a unos 75 km de Buenos Aires, con el lema "Sí a las mujeres, sí a la vida", anunció la Conferencia Episcopal.

La convocatoria coincide con declaraciones del presidente Alberto Fernández en las que defendió la despenalización del aborto.

Durante una conferencia que dictó el miércoles en París, el presidente aseguró que enviará al Congreso "un proyecto de ley que termine con la penalización del aborto y permita la atención de cualquier aborto en un centro público".

"Hay quien siente que legalizar el aborto lo vuelve obligatorio. No, no es obligatorio para nadie. Es un tema que debemos resolver desde el mundo de la salud pública", dijo Fernández en la última actividad de un viaje por Europa.

La gira de Fernández había comenzado el viernes pasado en el Vaticano con una reunión con el papa Francisco, quien le ha respaldado en su intento por renegociar la deuda pública de Argentina.

Fernández, un peronista de centro-izquierda, ya había mencionado anteriormente su intención de proponer una nueva legislación sobre el aborto. Su ministro de Salud, Ginés González García, es un defensor de la legalización del aborto.

En Argentina el aborto es legal solamente en caso de violación o cuando el embarazo pone en riesgo la salud o la vida de la mujer.

En 2018, un proyecto de ley para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 de gestación fracasó en el Senado, después de haber sido aprobado por la Cámara de Diputados.