El peregrinaje para enterrar a una mujer con coronavirus en Bolivia

Agencia EFE

La Paz, 31 mar (EFE).- La familia de una de las fallecidas por coronavirus en Bolivia deambuló horas con el cuerpo de su madre intentando sepultarla, ante el impedimento de vecinos de los barrios cercanos a un cementerio que no permitieron su ingreso.

Un hijo de la mujer fallecida en la oriental Santa Cruz, el departamento con más casos de coronavirus en Bolivia, comenzó su peregrinaje en la madrugada de lunes cuando le avisaron el deceso.

El hombre tenía la intención de sepultar a su madre en un cementerio en el populoso barrio del Plan 3.000 en Santa Cruz, pero un grupo de vecinos se pararon en la puerta para no dejar entrar el carro fúnebre con el cuerpo, según videos difundidos por las redes sociales.

Los vecinos prendieron una fogata en la puerta del cementerio y le pedían al hijo que lleve a otro lado el cuerpo de su madre o que pida a la Gobernación cruceña una solución porque no le iban a dejar entrar.

El argumento de los vecinos es que ese cementerio no cumplía con las condiciones para el entierro de una persona infectada con coronavirus y que debía cremar el cuerpo.

Ante la negativa, el hombre deambuló con el carro fúnebre por horas hasta que finalmente decidió ir a un crematorio para que incineren el cuerpo.

Según el último reporte del Ministerio de Salud, Bolivia tiene 107 casos confirmados de COVID-19 y seis personas fallecieron, tres en La Paz y tres en Santa Cruz.

AUTORIDADES PIDEN UNIDAD Y SOLIDARIDAD

Ante esta situación, el ministro interino de Salud, Aníbal Cruz, dijo a los medios este martes que la población necesita estar informada sobre el entierro de los muertos de coronavirus y que se debe tener "conciencia" y unidad para enfrentar esta pandemia.

"Es increíble que no dejen entrar a un muerto a un cementerio, el problema es también que la población debe estar debidamente informada porque de otra forma no vamos a poder enterrar a nuestros muertos", sostuvo Cruz.

De la misma forma el secretario de Salud de la Gobernación de Santa Cruz, Óscar Urenda, indicó en una conferencia de prensa el protocolo que siguen todos los cuerpos de los fallecidos por coronavirus.

Urenda expresó que los cuerpos pueden ser incinerados, pueden ser "enterrados en tierra" o sepultados en nichos con el cajón "cerrado y sellado herméticamente".

Además explicó que el cadáver se pone en "dos bolsas herméticas" para luego ser entregado a la funeraria o la familia para que "inmediatamente" el cuerpo sea enterrado, no se permite los velatorios y solo puede acompañar el cuerpo hasta tres personas.

Urenda manifestó que "no hay ningún peligro público" al enterrar el cuerpo de un infectado ya que el virus se encuentra en "los pulmones".

"Lo que se le pide a la ciudadanía es pensar que cualquiera de nosotros puede enfermarse y puede llegar a tener la desgracia de fallecer, necesitamos solidaridad", sostuvo Urenda.

El secretario indicó que la gente reacciona de esta manera "por miedo", pero que es momento de recapacitar y mantenerse unidos ante esta pandemia.

SITUACIÓN EN BOLIVIA

Una situación similar a la que se produjo para enterrar a uno de los infectados, se vivió a principios de marzo cuando se registraban los primeros casos positivos de coronavirus en el país.

Una mujer en Santa Cruz tuvo que peregrinar por al menos siete hospitales para que sea atendida al ser un caso confirmado de coronavirus en el país.

Bolivia se encuentra en emergencia sanitaria y en cuarentena total con las fronteras cerradas y sin vuelos internacionales o viajes interprovinciales e interdepartamentales para evitar más contagios en el país.

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