Hugo Sigman desmiente acusaciones de lobby para frenar el acuerdo con Pfizer

LA NACION
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El médico y empresario argentino Hugo Sigman, accionista de la compañía mAbxience, desmintió afirmaciones emitidas en LN+ por la periodista Laura Di Marco en el programa La trama del poder, respecto de las negociaciones por la compra de la vacuna contra el coronavirus.

Di Marco se había referido a las acusaciones del vicepresidente de PRO, Federico Angelini, quien denunció lobbies de "amigos empresarios del Gobierno" para que la Argentina no cierre el acuerdo con la compañía norteamericana Pfizer.

"La oposición apunta al empresario Hugo Sigman, dueño de laboratorios asociados a la producción de la vacuna de AstraZeneca y muy cercano al ministro de Salud, Ginés González García. ¿Podría haber habido un lobby a favor de empresarios del Gobierno para trabar el acuerdo con Pfizer?", preguntó Di Marco.

El empresario desmintió que se haya realizado un "supuesto lobby de amigos empresarios del gobierno" para "trabar el acuerdo con Pfizer" y priorizar la vacuna de AstraZeneca. "Sugerir que buscamos evitar que lleguen vacunas -y por lo tanto demorar la inmunización de los argentinos- para obtener beneficios constituye una acusación gravísima, que la periodista no fundamenta", expresó Sigman.

Y aclaró que la producción del principio activo por parte de mAbxience "no ha sufrido ningún retraso y será exportada a México siguiendo el calendario original".

Por otro lado, Sigman dijo que la empresa Sinergium Biotech, cuyos accionistas son la australiana Sequirus, Biogénesis Bagó, Laboratorios Elea, es "un orgullo argentino". Y aclaró que "no es cierto que se produzcan deliberadamente vacunas de más".

"La nota afirma que una parte de las vacunas producidas por Sinergium Biotech no se entregaron. Ignora que el plan lo elabora el Ministerio de Salud Pública, con bastante anticipación a la fecha de inicio de la campaña de vacunación. Así sucede mundialmente. Y como es imposible conocer de antemano el desarrollo de la enfermedad, a veces sobran dosis, y a veces faltan, como aconteció este año", justificó.

Por último, el médico y empresario consideró: "Resulta difícil entender por qué, en lugar de sentirnos orgullosos por la fabricación de vacunas en nuestro país, sea contra la gripe o el Covid-19, se siembren dudas, sospechas y acusaciones a la moral sin fundamentos, socavando la autoestima de los argentinos y la dignidad de las personas, en un momento tan sensible para la población".