HRW pide una investigación independiente de la explosión en Guinea Ecuatorial

Nairobi, 10 mar (EFE).- Human Rights Watch (HRW) pidió hoy una "investigación independiente" de las explosiones que este domingo arrasaron un cuartel militar en Bata, capitál económica de Guinea Ecuatorial, y causaron más de 100 muertos y más de 600 heridos.

En un comunicado, que también suscribe EG Justice, una ONG promotora de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial, HRW instó a las autoridades del país centroafricano a "invitar a expertos internacionales a realizar una investigación independiente".

El Gobierno ha declarado que el siniestro causó, hasta la fecha, 105 muertos y 615 heridos, pero personas entrevistadas por EG Justice en Bata aseguran que, según los cadáveres sacados de los escombros, "la cantidad real de víctimas es mucho mayor".

"Dados los altos niveles de corrupción en Guinea Ecuatorial, los donantes y los grupos de ayuda deberían enviar apoyo directamente a las personas afectadas en lugar de desembolsar ayuda al Gobierno", señaló el comunicado.

Human Rights Watch y EG Justice indicaron que las instituciones gubernamentales "carecen de independencia, transparencia y adherencia al Estado de derecho".

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, "ha instalado a miembros de la familia en puestos clave, que han utilizado para amasar enormes fortunas con la riqueza petrolera del país, mientras que la gran mayoría de la población vive en la pobreza", alegaron las organizaciones.

"La respuesta del Gobierno a la explosión ha dejado al descubierto su insensible desprecio por el bienestar de los ecuatoguineanos", apuntó la investigadora principal de derechos humanos y empresas de HRW, Sarah Saadoun.

Aparte de la causa de la tragedia, "los ecuatoguineanos merecen saber por qué los militares almacenan explosivos en medio de una área poblada, si hay otras sustancias almacenadas que representan un peligro público inminente y qué está haciendo el Gobierno para evitar otra explosión similar en el futuro", agregó Saadoun.

Ambas ONG urgieron a la Unión Africana y la comunidad internacional en general a garantizar que el Gobierno de Malabo, "que tiene un largo historial de represión severa de la libertad de expresión y otros derechos humanos, no utilice esta tragedia como pretexto para restringir aún más los derechos".

El siniestro ocurrió por "la negligencia y descuido de la unidad encargada del cuidado y protección de los depósitos de dinamitas y explosivos anexos al de las municiones del cuartel militar", que se incendiaron por "la quema de las fincas en sus cercanías por los vecinos", explicó el propio presidente Obiang.

Desde su independencia de España en 1968, Guinea Ecuatorial está considerada por grupos pro derechos humanos uno de los países más represivos del mundo, debido a las acusaciones de detenciones y torturas de disidentes y a las denuncias de fraudes electorales.

El jefe del Estado, Teodoro Obiang, de 78 años, dirige el país con mano de hierro desde 1979, cuando derrocó a su tío Francisco Macías en un golpe de Estado, y es el presidente que más tiempo lleva en el poder en el mundo.

(c) Agencia EFE