HRW lamenta el estancamiento en materia de derechos humanos en el golfo Pérsico

El Cairo, 13 ene (EFE).- La organización Human Rights Watch (HRW) lamentó este jueves en su informe anual el estancamiento en las mejoras en materia de derechos humanos en varios países del golfo Pérsico, donde la discriminación contra las mujeres y los trabajadores migrantes no ha disminuido y la libertad de expresión sigue siendo una tarea pendiente.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Baréin enmendó la Ley de Prensa, que estipula la prohibición de publicar contenido en las redes que contravenga “los intereses nacionales”, por lo que entre junio de 2020 y mayo de 2021 al menos 58 personas fueron arrestadas, detenidas o procesadas por “sus actividades online”, según el informe.

De la misma forma, en Kuwait las autoridades han procesado a varios disidentes, entre ellos al activista Jaber al Sayer, por “insultar al emir” y “emitir noticias falsas” en las redes sociales.

Catar modificó su Código Penal e incluyó un castigo de hasta cinco años de cárcel por difundir “rumores o noticias falsas”, además de una multa de casi 30.000 dólares, al mismo tiempo que aprobó nuevas leyes electorales que “privaron efectivamente a miles de cataríes del (derecho al) voto”, algo que desencadenó pequeñas protestas y, posteriormente, hasta siete personas fueron juzgadas por ello.

En Emiratos Árabes Unidos (EAU), decenas de activistas, académicos y abogados siguen cumpliendo largas sentencias debido a “juicios injustos” basados en “cargos vagos y amplios que violan sus derechos a la libertad de expresión y asociación”, mientras que los arrestos arbitrarios y contra disidentes no han ido a menos.

La liberación de la destacada activista feminista saudí Loujain al Hathloul fue una buena noticia en 2021, aunque pesa sobre ella la prohibición de viajar. Asimismo, HRW denuncia que las autoridades del reino continuaron reprimiendo “de manera rutinaria” a disidentes a lo largo del año pasado.

MUJERES

Baréin no ha dado ni un solo paso respecto a los derechos de las mujeres, a pesar de que el pasado agosto un grupo de ciudadanas inició una campaña para pedir su derecho a transmitir la nacionalidad a sus hijos, algo reservado a los hombres en la mayoría de Estados del golfo Pérsico.

La participación del mayor número de candidatas de la historia de Kuwait en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2020 fue ampliamente celebrada, aunque finalmente ninguna mujer recibió un solo escaño.

En Catar, HRW denuncia que el sistema de tutela priva a las mujeres “del derecho a tomar muchas decisiones clave sobre sus vidas”, como poder viajar, casarse con quien deseen o incluso trabajar, mientras que la Ley de Familia también las “discrimina” a la hora de obtener el divorcio o la custodia de un hijo.

A pesar de que EAU haya dado algunos pasos positivos, sigue manteniendo leyes discriminatorias hacia las mujeres, que incluso pueden perder su derecho a manutención si se niegan a tener relaciones sexuales con su marido “sin una excusa legal”.

En Arabia Saudí, HRW destaca las “importantes reformas recientes sobre los derechos de las mujeres” que, a pesar de ser limitadas, permiten a las saudíes mayores de 21 años obtener un pasaporte y viajar sin el consentimiento de un hombre.

MIGRANTES

La situación de los trabajadores migrantes empeoró considerablemente durante la pandemia en Baréin, a pesar de que los extranjeros representan el grueso de la mano de obra del país. HRW denuncia que muchos trabajadores migrantes no recibieron su salario durante meses o lo vieron reducido.

En Kuwait, la pandemia ha exacerbado los abusos contra trabajadores migrantes, que representan dos tercios de la mano de obra en el país, y muchos de ellos han sido privados de su salario, despedidos e incluso deportados. Asimismo, desde el pasado enero, las autoridades prohibieron la renovación de los permisos de trabajo para los migrantes mayores de 60 años.

La nueva reforma laboral de Catar no ha impedido que continúen los abusos contra los trabajadores migrantes, que representan el 95 % del total, puesto que no se han implementado efectivamente mecanismos para garantizar que los empleadores cumplan con la nueva legislación, según HRW.

El sistema de patrocinio o "kafala" también vigente en EAU prohíbe a los empleados abandonar su trabajo sin permiso del empleador, por lo que a aquellos que lo hicieron durante la pandemia se les acusó de “huir", delito castigado con multas, arrestos o incluso la deportación.

Arabia Saudí aprobó en 2021 una reforma del sistema de "kafala" para trabajadores migrantes, pero los abusos continúan, según HRW, que aseguró que el pasado julio las autoridades rescindieron los contratos de trabajadores yemeníes, exponiéndoles así a “arresto, detención o deportación”.

(c) Agencia EFE

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