HRW denuncia trato inhumano a los presos en cárceles de El Salvador

Agencia EFE

Washington, 30 abr (EFE).- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien ha ordenado la reclusión de miembros de pandillas en celdas hacinadas, insalubres y sin luz, también ha autorizado el "uso de la fuerza letal" por parte de las agencias de seguridad, afirmó este jueves Human Rights Watch (HRW).

El grupo humanitario difundió la copia de una fotografía publicada el 25 de abril por la Presidencia de El Salvador y en la cual pueden verse cientos de hombres sentados en el piso de la prisión de Izalco, vestidos solo con calzones, algunos de ellos con máscaras quirúrgicas y todos apretados unos contra los otros.

“Ante la pandemia de Covid-19, las cárceles en El Salvador, al igual que en otros lugares, son un potencial epicentro de brote", señaló el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco.

“Paradójicamente, el discurso de mano dura que utiliza el presidente Bukele ante los 77 asesinatos de los últimos días, pone muchas más vidas en riesgo por posible contagio, tanto dentro como fuera de los centros de detención”, añadió.

En un recrudecimiento de los crímenes en El Salvador, se informó de 77 homicidios entre el 24 y 27 de abril, tras lo cual Bukele afirmó que tenía "información de inteligencia" según la cual esos crímenes habían sido ordenados por pandilleros desde las cárceles.

Según Human Rights Watch, el presidente "dispuso el encierro obligatorio de pandilleros detenidos en condiciones inhumanas que pueden constituir tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes. También tuiteó sobre el uso de la fuerza letal contra los líderes de pandillas en las calles".

“Las irresponsables declaraciones de Bukele sobre el uso de la fuerza letal podrían incentivar a los agentes de las fuerzas de seguridad a ejecutar a presuntos pandilleros, violando principios básicos del derecho salvadoreño e internacional”, señaló Vivanco.

El "encierro absoluto" de los pandilleros consistió en confinarlos en sus celdas las 24 horas del día y el aislamiento de los cabecillas de esas bancas por tiempo indefinido. Para dificultar la coordinación entre miembros de una pandilla las autoridades carcelarias ubicaron a integrantes de diferentes pandillas en celdas compartidas.

El 27 de abril, el viceministro de Justicia y director de centros penales en El Salvador, Osiris Luna, ordenó que se sellaran todas las celdas y señaló que "ya no se podrá ver hacia afuera desde la celda, y que los presos estarán en lo oscuro, con sus amigos de la otra pandilla”.

Luna declaró que "no va a entrar ni un rayo de sol a ninguna celda".

Human Rights Watch explicó que el confinamiento de miembros de distintas pandillas en una misma celda puede agravar el peligro de motines y violencias en las cárceles.

(c) Agencia EFE