Horror. Antes de matar a su hijo mandó a la madre fotos del nene herido

Gabriela Origlia
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CÓRDOBA.- El hombre de 39 años que ayer, en Capilla del Monte, mató a puñaladas a su hijo de 10 años e hirió gravemente a su hija, de seis, está acusado de homicidio doblemente agravado por el vínculo y femicidio vinculado, además de homicidio en grado de tentativa.

Gerardo Reyna está detenido desde ayer, cuando sus vecinos en la ciudad en el Valle de Punilla de Córdoba, quisieron auxiliar a sus hijos, a quienes atacó con un cuchillo después de alertar a la madre de los menores que había herido al varón. Thiago murió a poco de llegar al hospital de Capilla del Monte, mientras que Priscila, llegó en estado crítico al Hospital Pediátrico de Córdoba, donde fue intervenida quirúrgicamente y evoluciona favorablemente.

"Mató a su hijo para infringirle sufrimiento de por vida a la mujer", fundamentó la fiscal de Cosquín, Paula Kelm, quien lleva adelante la investigación. Reyna estaba separado de Brenda Moyano desde marzo pasado; la mujer estaba viviendo en la ciudad de Chilecito, en La Rioja, y después de insistentes pedidos del hombre para ver a sus hijos, viajó a Capilla del Monte.

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Aunque ayer en diálogo con la prensa, Moyano y su familia hablaron de violencia previa de Reyna, no hay denuncias radicadas. En diálogo con Canal 12 de Córdoba, la madre de los chicos contó que tenía turno al psicólogo porque quería intentar recomponer el vínculo por los hijos. Admitió que desde que se separó tenía miedo por ella, "no por mis hijos porque siempre fue un padre atento que estuvo a disposición, nunca les faltó nada, estaba terminando la casa para ellos".

"Thiago me pedía venir a ver a su papá, me pedía quedarse a vivir con su papá y ayudarlo", dijo la mujer. En la tarde de ayer, Priscila le mandó un audio diciéndole que atendiera a su papá; ella le pidió que "no metiera" a los chicos y quedó de reunirse en la casa de su mamá. En ese momento, recibió una foto de un brazo con cortes.

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"Pensé que era de él, nunca que iba a hacerle algo a los chicos", señaló Moyano. Su hermana, Maira, fue víctima de femicidio. La chica tenía 18 años. "Siempre dije que no iba a permitir algo así, que no iba a dejar que mis papás vuelvan a pasar por un dolor así. Nunca me imaginé que iba a atentar contra la vida de mis hijos", confesó Moyano.

Cuando atacó a sus hijos Reyna estaba solo con ellos; intervinieron vecinos y familiares alertados por los gritos. La Policía lo detuvo en la vivienda. La fiscal Klem sostuvo que, cuando el estado procesal lo permita, le tomará declaración indagatoria. Está detenido en un centro psicoasistencial.

Moyano llegó directamente al hospital de Capilla del Monte cuando su hija era traslada a Córdoba. Ahí se enteró que Thiago había muerto por las heridas.