Horas y horas de cola en Londres para asegurarse "unos segundos" con la reina

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El viento es frío, y algunos esperaron toda la noche bajo la lluvia londinense, pero lo que importa es que este miércoles por la tarde, o mañana quizás, podrán despedirse durante "unos segundos" en la capilla ardiente de la reina.

Alrededor de las 08H30 de la mañana (07H30 GMT), cientos de personas esperaban pacientemente en la cola frente al palacio de Westminster, donde el féretro de la difunta monarca Isabel II será expuesto al público a partir de las 17H00 horas.

La cola era larga, pero no enorme, y estaba vigilada por personal de seguridad con chalecos fluorescentes. Algunos de los que aguardaban se envolvían en mantas, y otros dormían en sillas o se acurrucaban en el paseo que discurre junto al río Támesis.

Muchos se calentaban con tazas de té y habían traído sillas de camping, paraguas, comida, y café, para hacer más llevadera la espera.

"No hemos dormido nada", dijo Rob Paige, jubilado de 65 años, que vino con su esposa Maureen, de 67 años.

"Fue una noche un poco húmeda", añadió, restando importancia a la lluvia que cayó.

"Después de la 01H00 de la madrugada todo estaba tranquilo, caminamos... Había una llovizna", dijo Rob, precisando que la gente empezó a llegar en grandes números a partir de las 05H00.

- 'Pureza espiritual' -

La gente de la cola charlaba con buen humor entre sí y con los agentes de policía allí apostados.

"Estos eventos reales son siempre así: ¡un tiempo terrible, pero una gran diversión!", narró Rob.

"Por desgracia, no pudimos ver el (funeral de 2002) de la Reina Madre, pero este es el grande que no podíamos perdernos", replicó Maureen. "Era imposible que nos perdiéramos esto. Definitivamente, haré una reverencia para presentar mis respetos".

En otro lugar de la fila, Brian Flatman recordó que se perdió otro momento clave de la historia de la monarquía: la coronación de la reina en 1953.

"Tenía 16 años, llegamos antes de la medianoche -Hyde Park Corner, una posición inmejorable-, pero muy pronto me puse enfermo, de repente, y tuve que arrastrarme hasta el sur de Londres, donde vivo", recordó.

Este jubilado estaba decidido a no perderse esta ocasión y se quedó a dormir. Estar un momento ante el féretro de la reina, espera, será un solemne "momento de intemporalidad".

"Estaré yo y los restos de la reina ante mí. Creo que será una experiencia de inmensa profundidad y pureza espiritual", dijo.

- Derramar una lágrima -

June Allen-Westbrook, de 78 años, que va en silla de ruedas, dijo que no había dudado en acudir a las 5 de la mañana.

"Probablemente derramaré una lágrima" ante el féretro, reconoció.

Su amiga, Janice Cook, de 67 años, añadió: "Ha sido mi reina durante toda mi vida y más. Es un honor estar aquí".

Estar junto al féretro será "más personal e íntimo" que simplemente ver la procesión real del féretro, desde el palacio de Buckingham hasta la capilla ardiente de Westminster, dijo Delilah Emerson, una traductora de 26 años de Oxford.

"Todavía estamos digiriendo el golpe y la sensación de pérdida", narró.

El gobierno ha previsto que las colas se extiendan hasta ocho kilómetros desde el Parlamento británico hasta Southwark Park.

"Es una de esas cosas de las que hay que formar parte", explicó Sam Gibbons, un entrenador personal de 33 años que llevaba una chaqueta de la Union Jack.

"Aunque sean unos pocos segundos, es importante" para "mostrar un minúsculo agradecimiento por lo que hizo" la reina, sentenció.

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