Horacio Rodríguez Larreta vs. Patricia Bullrich: máxima tensión, reproches y una negociación abierta por las listas

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Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta
Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta

La disputa en el seno de Pro entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich llegó a su pico de tensión la semana pasada. La crítica pública de la presidenta del partido a la decisión del alcalde de implementar un sistema “bimodal” en el secundario generó un fuerte malestar en la cúpula de la Ciudad y dejó un clima enrarecido en la fuerza.

La “desazón” y el desconcierto inicial por un nuevo dardo de Bullrich a Larreta dieron paso a las primeras conversaciones informales por la estrategia electoral en la Capital, el detonante de los cortocircuitos internos. Pero, en rigor, las fricciones entre ambos por las diferencias de “estilos” esconden una pelea de fondo: la puja por el liderazgo opositor y la carrera por la sucesión de Alberto Fernández en 2023.

Durante varios días altos funcionarios de la Ciudad mascullaron bronca puertas adentro por la actitud de Bullrich. Larreta, sin quitarse el traje de equilibrista, le hizo saber su enojo a la exfuncionaria. “Hablaron por teléfono. Le cuestionaron haber salido a criticar lo del secundario, pero es una disidencia menor”, relativizan cerca de Bullrich.

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Los colaboradores de Larreta repetían que Bullrich no había “entendido” la medida y que había actuado como “un lobo solitario”. Es que el propio Mauricio Macri dejó trascender que no compartía el comentario. Días atrás, antes de que se aquietaran las aguas, la titular de Pro se comunicó con la ministra de Educación, Soledad Acuña, quien le explicó los alcances del sistema “bimodal”. Después de tensar la cuerda, Bullrich buscó descomprimir y elogió en un tuit a Larreta, cuando se conoció el fallo de la Corte a favor de la Ciudad. “Fue un gesto positivo. Además, logramos una postura unificada sobre la postergación de las elecciones”, señala un estratega del alcalde.

En el larretismo le reprochan a la titular de Pro -que también reclamó beneficios impositivos para los gastronómicos afectados por la pandemia- que busque posicionarse y hacer “política interna” en plena crisis sanitaria. “Falta empatía ante la situación de los comerciantes. ¿Cómo les vas a seguir cobrando el ABL a los tipos que tienen que cerrar?”, replican en el entorno de Bullrich.

Larreta, Ritondo, Vidal, Macri, Bullrich, Schiavoni y Pichetto
Larreta, Ritondo, Vidal, Macri, Bullrich, Schiavoni y Pichetto


Larreta, Ritondo, Vidal, Macri, Bullrich, Schiavoni y Pichetto

En la Ciudad siguen de cerca sus movimientos, sin lanzar una contraofensiva. “Patricia se viene equivocando seguido. Y, cuando tu adversario interno se equivoca, hay que dejarlo”, resalta un alfil del alcalde. Sin embargo, en Parque Patricios no ocultan su preocupación por el posicionamiento de la titular de Pro en las encuestas.

La negociación

Envalentonada con esos números, Bullrich desafía el liderazgo de Larreta en el distrito. Repite a los suyos que el alcalde no es el dueño de la “lapicera” y que quiere incidir en la confección de las nóminas. Y ante propios y extraños amenaza con forzar una interna si no llegan a un “acuerdo justo”. Larreta, que pretende pactar con Bullrich para evitar el desgaste de una interna, aún no logra descifrar qué quiere la exministra. Durante las últimas horas se activaron los sondeos para “mejorar la sintonía”. Fernando Straface y Eduardo Macchiavelli fueron designados como interlocutores. “No hay avances. Solo una charla ‘filosófica’ para saber por qué Patricia quiere encabezar la lista, si está haciendo una buena gestión en Pro”, cuentan en el pelotón de Bullrich.

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La exministra insiste en que no hay que adelantar la discusión por las candidaturas de 2023. No la desvela regresar al Congreso, pero cerca suyo entienden que será difícil que se baje del ring a esta altura. Está claro que quiere construir un proyecto presidencial y, en su fuero íntimo, especula con que un triunfo holgado en la Ciudad en las legislativas la catapultaría a la mesa de presidenciables para 2023. Larreta, que debe garantizar espacio para sus aliados en el distrito, sabe que la negociación será compleja, pero confía en que llegará a un acuerdo. Bullrich pide lugares en las listas y pretende discutir los ejes de la campaña. En Uspallata, confiados en su receta proselitista, se indignan con ese reclamo. “Después se terminan alineando todos para ganar. Hasta Lilita Carrió se alineó”, braman.

Los armadores de Larreta trabajan para acercar posiciones y evalúan costos. Con la mira en 2023, creen que la lista debe ser liderada por un moderado, como María Eugenia

Horacio Rodríguez Larreta
Tomás Cuesta / LA NACION


Horacio Rodríguez Larreta (Tomás Cuesta / LA NACION/)

l o Diego Santilli, para proyectar la idea de amplitud con la que comulga el alcalde. Tampoco le cierran la puerta a que Bullrich encabece la nómina porteña -dicen que la oferta sería menos amplia y que corren el riesgo de que ingresen menos diputados y legisladores-, en caso de que Vidal acepte competir en la provincia. Esa opción cada vez pierde más acciones. Alrededor de Bullrich se exaltan cuando escuchan que Vidal regresaría a la Ciudad. Lo leen como un intento de bloquear las aspiraciones de la exministra. “Yo me le animo a cualquiera”, avisa Bullrich en la intimidad. Sus laderos dicen que la contienda es “desigual”, por los recursos que maneja Larreta, pero la alientan a subirse al cuadrilátero. “Si va a la PASO contra Vidal, Patricia no tiene nada que perder”, subrayan. La última interna que atravesó el Pro en su bastión fue la que protagonizaron Larreta y Gabriela Michetti en 2015.

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Mientras tanto, Macri mira desde sus oficinas en Olivos los chispazos entre Bullrich y el alcalde. En el larretismo creen que el expresidente utiliza a su exministra para mantenerse vigente en 2021, sin jugar electoralmente. Un buen resultado de su “halcón” lo mantendría en pie para entrar en la discusión de 2023, sospechan los armadores de Larreta. “Si se reconcilia con la sociedad, va a querer volver. Y si no, va a querer ser como Cristina en 2019”, analizan en Parque Patricios.

Un dirigente de Pro que lo conoce cree que Macri puso a Bullrich como dique para evitar que sus “hijos postizos”, Larreta y Vidal, lo traicionen. “Para Mauricio, es divide y reinarás”, evalúa una espada de Bullrich.

Tensiones

La novela del enfrentamiento entre Larreta y la titular de Pro ya tiene varios capítulos. Ungida por el expresidente en el ocaso de la gestión de Cambiemos, la exministra de Seguridad le puso su impronta al partido que construyó Macri para llegar al poder. Su tono combativo y su apuesta constante por la confrontación -sin miradas “light”- desde el arranque de la gestión de Fernández alteró los planes de Larreta. El alcalde teje su proyecto presidencial con un estilo moderado, para alejar a Juntos por el Cambio de los extremos y ampliar la base electoral del espacio. Las disidencias internas quedaron a la vista el año pasado con los banderazos en plena pandemia: mientras Larreta se sentaba a acordar restricciones con Fernández y Axel Kicillof, la titular de Pro agitaba las marchas anti-cuarentena.

La pelea con el kirchnerismo por la vuelta de la presencialidad escolar volvió a cristalizar las diferencias entre Bullrich y Larreta. En febrero, mientras el alcalde acordó con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, la reapertura de las escuelas en la Ciudad, la titular de Pro montaba un acto junto a Alfredo Cornejo (UCR) y Maximiliano Ferraro (CC) frente al Palacio Pizzurno, sede de la cartera educativa. Luego, Bullrich lanzó un dardo envenenado contra la tibieza de Fernán Quirós (Salud), el ministro mimado por Larreta en la pandemia. El ataque generó la reacción del alcalde, quien pidió un “aplauso” para Quirós en la apertura de sesiones ordinarias.

Semanas atrás, durante la marcha del 17A por las nuevas restricciones sanitarias anunciadas por el Gobierno ante la suba de casos de coronavirus, Bullrich alentó por las redes una protesta frente a la Casa Rosada y la quinta de Olivos. La movilización en la Plaza de Mayo derivó en un enfrentamiento entre la Policía de la Ciudad, a cargo de Santilli, y los manifestantes que intentaron romper el vallado de Balcarce 50. Al ver las imágenes, la titular de Pro le trasladó su malestar a la Ciudad. “¿Qué quiere que hagamos? ¿Esto es distinto al ‘gordo del mortero’?”, exclamaban en Uspallata.