Horacio Rodríguez Larreta se repliega y evita confrontar con Patricia Bullrich: el mensaje que bajó a su tropa porteña

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Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich
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Frente a la fuerte interna que se desató en la cúpula de Pro tras el triunfo de Juntos por el Cambio en las legislativas, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, arquitecto de la estrategia opositora en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, bajó un mensaje pacifista a su tropa: “Hay que cuidar la unidad. Llegamos hasta acá todos unidos y así tenemos que mantenernos”.

Lo hizo al encabezar la tradicional reunión de gabinete porteño de los miércoles. Por esas horas, larretistas y vidalistas mascaban bronca ante una nueva provocación de Patricia Bullrich. Es que la titular de Pro había vuelto a desafiar públicamente el liderazgo de Larreta con una frase que agitó las aguas en el macrismo porteño.

La victoria fraguada de Alberto Fernández

“La expectativa que teníamos en la Ciudad era superar el 50%. No es una maldad de mi parte, es lo que objetivamente pasó”, lanzó la exministra de Seguridad en diálogo con radio La Red. Envalentonada con el éxito de su jugada por los “cinco senadores”, Bullrich remató: “En el resto del país el festejo fue total y absoluto”.

El dardo fue dirigido a María Eugenia Vidal, una de las grandes apuestas de Rodríguez Larreta en las legislativas, quien se alzó con un triunfo contundente en la Capital, pero no fue una aplanadora.

Horacio Rodríguez Larreta
Tomás Cuesta


Horacio Rodríguez Larreta (Tomás Cuesta/)

De hecho, la exgobernadora no logró contener los votos que había cosechado Juntos por el Cambio en las primarias ni pudo llegar al 50%, un número con el que se ilusionaban en la ciudad de Buenos Aires y en el entorno de María Eugenia Vidal, para garantizarle al oficialismo porteño al menos ocho de las diez bancas que ponía en juego.

“No le vamos a contestar. Lo que dijo es una estupidez. Fue una chicana o mala leche”, comenta un alfil del larretismo. Siempre atentos al humor social, los habitantes de la sede porteña en Parque Patricios argumentan que los ciudadanos no quieren ver a los políticos “peleando”.

De esa forma, habituado a administrar los conflictos internos, Rodríguez Larreta se vuelve a replegar ante el desafío de Bullrich. En modo zen, pidió tomar distancia de los tironeos.

“No profundizamos sobre declaraciones o interpretaciones. En la Ciudad estamos a full con la gestión y quienes fueron candidatos están trabajando para fortalecer Juntos por el Cambio”, dicen desde la sede gubernamental porteña de la calle Uspallata.

Bullrich volvió a desafiar a Larreta
Bullrich volvió a desafiar a Larreta


Bullrich volvió a desafiar a Larreta

Así, fiel a su estilo, el alcalde opta por no confrontar con sus retadores, pese a que varios de los laderos y aliados porteños repiten en la intimidad que el jefe de Gobierno debería asumir un mayor protagonismo interno y pelear por la cabecera de Pro con miras a la disputa por la presidencia en 2023.

Rodríguez Larreta sabe que para tener chances de llegar a la Casa Rosada los necesita a todos adentro de la coalición opositora. También sus armadores admiten que será blanco de los dardos de Bullrich o los retadores radicales, como Facundo Manes, Alfredo Cornejo o Gerardo Morales, que también quieren un lugar.

Ayer, Rodríguez Larreta les pidió a sus ministros que lo ayuden a blindar la unidad de Juntos por el Cambio y relativizó las diferencias entre las tribus de Pro o las interpretaciones por el resultado electoral del domingo.

Tras las legislativas, Rodríguez Larreta volverá a calzarse el traje que más cómodo le queda: el de gestor municipal. Sus escuderos insisten en que “falta mucho” para 2023 y que las fricciones son naturales en pleno proceso de reconfiguración de liderazgos. “Es una coalición diversa y competitiva”, apuntan, en diálogo con LA NACION.

Tenso clima en el Pabellón 6: el desánimo larretista, la furia de Bullrich y el pedido desesperado de Macri

Ayer, Vidal se refirió a las declaraciones de Bullrich. ”No hay tiempo para debatir entre políticos”, respondió, para evitar la confrontación. “En la ciudad tuvimos un triunfo contundente, de 20 puntos de diferencia con respecto a la segunda fuerza. Pero no fue un triunfo personal sino de toda una lista de Juntos por el Cambio”, profundizó. En esa línea, la legisladora electa señaló que el Gobierno pretende dividir a los dirigentes de la coalición opositora y aseveró que no será “funcional” a esa estrategia.

Apuestas

Está claro que Larreta era quien más capital político arriesgaba en las legislativas, porque jugó a fondo y movió sus piezas para imponer su estrategia electoral en la ciudad y la provincia de Buenos Aires. No solo logró el corrimiento de Mauricio Macri, sino que pudo doblegar la resistencia de sus contrincantes en Pro, sobre todo Bullrich o Jorge Macri, para colocar a Vidal y Santilli como candidatos.

Rodríguez Larreta superó airoso el examen como armador: Diego Santilli ganó en la provincia frente al PJ unido y la exgobernadora logró ganar en la ciudad de Buenos Aires.

Pero la performance de Vidal y la remontada del oficialismo en Buenos Aires, el principal bastión kirchnerista, dejó un sabor “agridulce” en Pro. “La jugada salió bien, pero no fue redonda. Esperábamos que sacando el 50% y con Santilli ganando por mayor diferencia, Larreta saldaba la interna. Nos jugó en contra la PASO”, sintetiza un funcionario porteño. Otro integrante del elenco larretista analiza el resultado de la apuesta: “Ahora tenemos más candidatos a presidente y a gobernador que antes de las elecciones”.

Horacio Rodríguez Larreta
Fabián Marelli


Horacio Rodríguez Larreta (Fabián Marelli/)

En cambio, en la Ciudad repiten que la elección fue “extraordinaria”. “Fue la segunda mejor elección legislativa de la historia”, apuntan. De todos modos, admiten que fue un error inflar las expectativas de propios y extraños tras las PASO. También apuntan contra los fallidos pronósticos de las encuestadoras. En el búnker en Costa Salguero, reconoce un larretista, hubo un “shock” después de que los primeros datos marcaran que Vidal apenas superaba el 46% de los votos. Es que los boca de urna que había contratado la Ciudad arrojaban que superaba el 50%.

En el larretismo hay quienes atribuyen el salto de Javier Milei al aval de Mauricio Macri a las ideas del economista o el coqueteo político de Bullrich con el diputado electo de La Libertad Avanza. En la Ciudad de Buenos Aires miran un número: los votos que sacó Milei en Recoleta y en Villa Lugano. Otros remarcan que en la Capital siempre hubo terceras fuerzas de izquierda o de derecha.

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