Perece el primer inmigrante por COVID-19 en centro de detención de Otay Mesa

Agencia EFE

San Diego, 6 may (EFE News).- El primer inmigrante internado en el centro de detenciones de Otay Mesa, California, con el mayor número de contagios de COVID-19 en Estados Unidos, murió este miércoles, informó a Efe el activista Jeff Valenzuela, de la organización Pueblo Sin Fronteras.

La fuente indicó que el inmigrante salvadoreño, de 57 años de edad, perdió la vida después de más de una semana de permanecer intubado.

Alrededor de 200 personas están contagiadas en el centro de detenciones, en un brote que se inició a mediados de marzo.

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) informó por su parte este miércoles que tenía 132 inmigrantes contagiados con el virus causante de la COVID-19, 26 más que el día anterior.

Aparte de los detenidos por el ICE, el centro de detenciones, situado a unos kilómetros de la frontera con México, tiene también a cuando menos medio centenar de detenidos del Marshal federal, que sigue sin actualizar cifras en dos semanas.

Adicionalmente se sabe de 18 guardias también están contagiados de COVID-19, pero la empresa propietaria de esa cárcel particular, CoreCivic, tampoco ha proporcionado cifras nuevas.

Desde hace semanas un centenar de inmigrantes llevan a cabo una huelga de hambre en demanda de seguridad ante los contagios.

Alberto, un inmigrante de Honduras, advirtió en llamada telefónica reciente a Efe que “estamos en riesgo de un brote incontenible” al interior del centro de detenciones.

CoreCivic solo ha entregado un cubrebocas desechable a cada inmigrante que firmó documentos en inglés en que libera a la empresa de cualquier daño a su salud. La mascarilla desechable es para todo el tiempo que cada inmigrante permanezca detenido.

Toda información del centro de detenciones se conoce gracias a inmigrantes que llaman por teléfono cuando tienen oportunidad.

El magistrado federal Dana Sabraw ordenó que el ICE entregue una lista de inmigrantes en alto riesgo que tendrán que ser liberados para prevenir que se contagien de COVID-19. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), que busca esa liberación mediante demanda colectiva, espera la entrega de la lista esta semana.

Andrea Flores, subdirectora de política de inmigración de ACLU, emitió un comunicado en el que dijo que la muerte del inmigrante es "una terrible tragedia, y era completamente predecible y prevenible".

"A menos que el ICE actúe rápidamente para liberar a muchas más personas, se seguirán enfermando y muriendo. Desde que comenzó la Administración de (el presidente Donald) Trump, 40 personas han muerto bajo custodia del ICE. La obsesión de la Administración con encarcelar personas era peligrosa antes del COVID-19, y ahora es una sentencia de muerte", añadió.

Las condiciones en Otay Mesa han sido criticadas por legisladoras como la senadora federal de California Kamala Harris y la asambleísta presidenta de la bancada latina de California, Lorena González, quienes exigen la liberación de detenidos en el marco de la pandemia.

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