Honduras vive una Semana Santa sin procesiones pero con las iglesias abiertas

Agencia EFE
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Tegucigalpa, 30 mar (EFE).- Honduras celebra por segundo año una Semana Santa sin procesiones católicas debido a la alta incidencia de los contagios de coronavirus pero con las iglesias abiertas, donde los devotos pueden asistir a los ritos, mientras las autoridades han llamado a la población a continuar cuidándose.

A diferencia de 2020, cuando estalló la pandemia, este año los creyentes podrán visitar las iglesias, con restricciones de aforo y usando cubrebocas, dijo a Efe el vicario de la basílica menor de Suyapa, Cecilio Rivera.

"Este 2021 la Semana Santa se celebrará con un número reducido de personas" en cada templo, señaló el religioso, quien indicó que la Conferencia Episcopal de Honduras suspendió las procesiones.

Por segundo año consecutivo, los hondureños celebrarán la Semana Santa sin las conocidas procesiones para evitar la aglomeración de personas.

"Nos vamos a centrar básicamente en las actividades litúrgicas que se realicen dentro del templo y con el número de personas autorizado" por el coronavirus SARS-CoV-2 y la prohibición gubernamental de realizar actividades públicas, explicó Rivera.

TIEMPO PARA REFLEXIONAR

Ante la saturación de playas y terminales de autobuses, la Iglesia católica ha pedido a la población tomar precauciones y reflexionar en lugar de vacacionar.

La Semana Santa es un "tiempo propicio para la reflexión, el encuentro con Jesús (...) para los que creemos en Dios es un tiempo importante, es el centro de nuestra fe, cargamos baterías", destacó el vicario de la basílica menor.

Además, es el tiempo "propicio para ver cambios en nuestra vida, la esperanza, seguir luchando y no dejarnos llevar por tantas situaciones adversas".

En otras circunstancias, la Semana Santa supone un gran movimiento de población para descansar, visitar las playas o participar en las celebraciones religiosas en Honduras, donde las autoridades han reconocido la amenaza de una nueva ola de contagios de coronavirus.

El religioso enfatizó que la pandemia está en un "punto alto" en Honduras, país que acumula cerca de 188.000 contagios y 4.584 muertos desde marzo de 2020.

LIMITAR LA MOVILIDAD LO MÁXIMO POSIBLE

Médicos que están en primera línea de la lucha contra el virus ven con preocupación las cifras de ocupación hospitalaria, por lo han pedido a la población limitar la movilidad lo máximo posible en Semana Santa.

Ante el temor de que aumente la transmisión como ocurrió en Navidad, el presidente de la Asociación de Médicos del Seguro Social de la región noroccidental de Honduras, Carlos Umaña, hizo un llamamiento a la prudencia para reducir el impacto del virus.

“Me preocupa que en los siguientes cuatro días la tendencia en la ocupación hospitalaria sea hacia el alza, si se mantiene así, vamos a tener un problema porque cuando vengan los contagios de la Semana Santa no vamos a tener cupos”, subrayó.

Las playas y diferentes centros de recreación fueron ocupados por cientos de personas el fin de semana, lo que encendió las alarmas de los especialistas ante la posibilidad de que esas aglomeraciones agraven la crisis sanitaria en el país.

El inicio de la Semana Santa hizo que centenares de personas se movilizarán y acudiera a las playas o balnearios, en su gran mayoría sin mascarilla y sin respetar las reglas de distanciamiento.

AGLOMERACIONES SON PELIGROSAS

El viceministro de Salud, Roberto Cosenza, dijo a periodistas que la aglomeración de personas es "peligrosa", por lo que pidió a la población no olvidar las medidas de distanciamiento social.

“Es tiempo de buscar a Dios e incrementar la aplicación de las medidas, seguimos buscando la forma de llegar a la población para que entiendan al peligro al que se están exponiendo al acudir a los lugares donde hay aglomeración de personas y lo peligroso que es no aplicar las medidas de bioseguridad”, enfatizó.

Cosenza instó a la población a acudir a los centros de triaje o de salud más cercanos en caso de presentar algún síntoma de coronavirus.

Honduras comenzó a mediados de marzo la segunda jornada de vacunación con un lote de 48.000 dosis de AztraZeneca que recibió bajo el mecanismo Covax que impulsa la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se suman a 5.000, de Moderna, donadas por Israel a finales de febrero.

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