Honduras cumple un año de la pandemia con un repunte de casos y una lenta vacunación

Agencia EFE
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Tegucigalpa, 11 mar (EFE).- A un año de la confirmación de los primeros dos contagiados detectados con covid-19, Honduras roza los 180.000 positivos y 4.500 muertes acumuladas, mientras el proceso de vacunación marcha lento, aunque oficialmente se ha anunciado la compra de 4,2 millones de dosis de la rusa Sputnik V.

"Honduras está en este momento en una situación crítica de la pandemia debido al incremento de casos que se han venido registrando en los últimos tres meses, con un incremento de la mortalidad e incidencia de casos", dijo a Efe en Tegucigalpa el científico hondureño Marco Tulio Medina.

El experto agregó que la situación es "muy difícil" para el país porque no se están haciendo el suficiente número de pruebas PCR y el sistema de salud no ha sido fortalecido en varios aspectos, sobre todo en lo que respecta a la hospitalización.

DENUNCIAS DE CORRUPCIÓN Y LENTO PROCESO DE VACUNACIÓN

Medina recordó que de siete hospitales móviles comprados en Turquía entre marzo y abril de 2020, sobre los que han trascendido denuncias de presunta corrupción en la adquisición -lo mismo que en otro equipo y material médico-, solamente dos están funcionando.

Subrayó que "la capacidad hospitalaria del país está débil" y que algo que preocupa y ha sido analizado con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) es el registro de "muchas enfermedades intrahospitalarias, que son causantes de la muerte de pacientes con covid-19".

Además, existe la contaminación en unidades de cuidados intensivos y en los laboratorios donde se hacen los test, lo que ha causado "enormes problemas".

Se suma el lento proceso de vacunación, que se inició a finales de febrero con la inoculación de 2.684 personas, con un lote de dosis del fármaco Moderna, que donó Israel.

Otras 48.000 vacunas, donadas mediante el mecanismo Covax que impulsa la Organización Mundial de la Salud (OMS), serán recibidas el sábado, de un lote de 424.800 que llegará al país entre marzo y mayo, para inmunizar al 20 por ciento de la población hondureña que necesita ser vacunada.

El país también está sufriendo los efectos de una población que no está usando mascarillas, ni practica las medidas de bioseguridad, incluido el distanciamiento social, en la magnitud que se requiere.

Medina lamentó que así no se pueden garantizar las medidas de vigilancia epidemiológica y el cerco epidemiológico de cuarentena.

La situación es preocupante, porque el próximo domingo tres partidos políticos hondureños celebrarán elecciones internas, previas a las generales de noviembre, y luego vendrá la Semana Santa, lo que implicará situaciones de mucho riesgo en tiempos en que se están registrando altas incidencias de contagios y muertos.

"Por eso llamamos a la reflexión y a fortalecer las medidas de bioseguridad y vigilancia epidemiológica de salud pública, además de acelerar el proceso de vacunación de una manera eficiente y transparente", recalcó Medina, exdecano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Unah y miembro de un equipo de expertos de la OMS.

Los primeros dos contagios detectados con covid-19 en Honduras fueron confirmados el 11 de marzo, en dos mujeres que llegaron al país el 4 y 5 de ese mismo mes, procedentes de España y Suiza.

Al finalizar marzo de 2020, Honduras registraba 10 muertos y 172 contagios, según el estatal Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager).

Medina dijo que el manejo de la pandemia en Honduras ha sido "bastante irregular por problemas ligados a las compras de los hospitales móviles, pruebas para detectar la enfermedad vencidas, ventiladores mecánicos que no fueron usados y errores como el de decidir si se concedía o no un asueto de una semana en octubre, cuando estaban pronosticados huracanes y tormentas tropicales que azotarían al país ese mes y en noviembre".

GRAVES DAÑOS A LA ECONOMÍA Y AUMENTO DE LA POBREZA

La pandemia implicó que el Gobierno impusiera un toque de queda desde el 12 de marzo de 2020, que sigue vigente, aunque el confinamiento total estuvo rigiendo hasta mediados de julio, cuando se comenzó con un lento proceso de recuperación económica.

En un año de pandemia muchas micro, pequeñas y medianas empresas (pymes) fueron a la quiebra total o parcial, mientras que en algunas hubo drásticos recortes de personal para no cerrar operaciones, según declaraciones de sus propietarios.

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) calcula que alrededor de un millón de personas quedaron sin empleo en 2020 a causa de la mortal enfermedad.

El Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) calcula que entre la pandemia de covid-19 y los daños que causaron las tormentas Eta e Iota, el país tuvo pérdidas que superan los 10.000 millones de dólares, aunque fuentes oficiales como el Banco Central y la Comisión Económica para América Latina (Cepal) indicaron en diciembre que ascienden a 4.140 millones de dólares.

Al margen del monto de la debacle, analistas consideran que el país comenzaría a recuperarse económicamente a partir de 2022.

La pandemia de covid-19 es la peor desgracia sanitaria que ha sufrido Honduras en toda su historia.

(c) Agencia EFE