El homicidio del ginecólogo cordobés: piden la libertad del único detenido

Gabriela Origlia

CÓRDOBA. Los abogados del único detenido por el crimen del ginecólogo Daniel Casermeiro, ocurrido a fines del año pasado en la ciudad cordobesa de San Francisco, apelaron la prisión preventiva dictada a Gerardo Gette y pidieron su libertad. Desde la fiscalía a cargo de la causa, en tanto, señalan que la elevación a juicio sería inminente.

En aquella ciudad, que experimentó una honda conmoción por la desaparición y posterior crimen del médico, que era muy reconocido en la localidad, hay variadas opiniones sobre el tema. Hay cierto escepticismo acerca de hasta dónde se llegará; en San Francisco circula un fuerte rumor de que Casermeiro habría mantenido vínculos económicos con políticos y con funcionarios judiciales de la zona.

Además de una clínica, el ginecólogo contaba con más de 40 propiedades a su nombre y hay versiones -no oficializadas por la fiscalía- de que solía prestar dinero.

Casermeiro, de 61 años, desapareció el 19 de diciembre y tres días después su BMW blanco fue hallado abandonado en un campo de maíz; en el asiento trasero había $8.000.000 y algunas unidades de oro; el coche estaba cerrado con llave y tenía el tanque de nafta lleno. En la Navidad, muy cerca, se encontró el cuerpo del médico; tenía un tiro en la nuca y quemaduras. "Fue ejecutado", dijo el fiscal de Delitos Complejos de San Francisco, Bernardo Alberione.

Gette fue detenido y acusado de homicidio calificado agravado por alevosía. El fiscal apuntó al móvil económico como causa del asesinato; aparentemente, había entre él y Casermeiro "desaveniencias" por un acuerdo comercial en torno a una balanza de pesaje de camiones.

Fernando Martini, uno de los abogados de Gette, insiste con que no hay elementos probatorios que tengan el "sustento suficiente" como para que su cliente siga detenido. Afirma que en los últimos tiempos "no hubo desencuentros" entre ambos, "lo que está avalado por familiares, por conocidos y por terceros". Define la relación como una "especie de amistad por un vínculo de negocios, nada más que eso".

Para la fiscalía es claro que Gette fue una de las últimas personas que habría estado con la víctima; del rastreo de su teléfono derivaría que había estado en la zona de Estación Luxardo, donde apareció el cuerpo. El celular del médico nunca apareció.

Según Martini, el vínculo "comercial" entre su cliente y el ginecólogo era que Gette solía contactarlo con personas interesadas en vender propiedades. "Era Casermeiro quien concluía la operación", describió. Rechazó, también, que del entrecruzamiento de información surja que el sospechoso haya estado en Luxardo en coincidencia con el crimen.

"No hemos podido determinar que haya una deuda de nuestro cliente con el médico; ni del relato de nuestro defendido ni del expediente surge eso", agregó.