Hombre retira a "okupas" de su casa en España y podría ir a prisión

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 5 (EL UNIVERSAL).- Un hombre salió de viaje a la playa con su familia, pero al regresar se encontró con que su hogar estaba ocupado. Entonces decidió tomar cartas en el asunto y, con el apoyo de amigos, desalojó a los invasores. El hecho quedó grabado en un video que se difundió en Twitter el pasado 30 de agosto y se hizo viral. Sin embargo, el dueño de la casa enfrenta la posibilidad de tener que pagar una multa e, incluso, de terminar en prisión.

El hombre, identificado como Víctor, habló con medios como El Español y The Mallorca Files y contó que los hechos ocurrieron en su hogar en Murcia, España.

Se fue de viaje a la playa con su esposa e hija unos días, pero cuando regresó e intentó abrir la puerta, se dio cuenta de que la cerradura no funcionaba. Unos vecinos le contaron que la casa había sido invadida, un fenómeno recurrente en España, donde los invasores son conocidos como "okupas".

Víctor llevó a su familia a la casa de unos allegados y pidió ayuda a sus amigos. Al día siguiente, armado con palos, sacaron a la gente que se encontraba en ese momento disfrutando de un baño en una piscina. En el video se les ve abandonar la casa en traje de baño, con toallas. "En ningún momento usamos los palos con intención de amenaza, no los levantamos, no utilizamos ninguna palabra malsonante, ningún insulto, ninguna amenaza, ningún acto de violencia. Sí que teníamos esos palos porque no sabíamos qué nos íbamos a encontrar", contó Víctor a The Mallorca Files.

El hombre detalló que los "okupas" ya estaban amueblando la casa a su gusto. Denunció que la familia invasora no ocupó su casa por necesidad, sino porque les gustaba. "No entraron con la intención de destrozar la casa, sino con la intención de disfrutar de una vivienda de más alto nivel a la que puedan estar acostumbrados". Incluso, la piscina la compraron aparentemente los invasores, por 100 euros.

En el video de seis minutos, y que ha recibido miles de comentarios, incluso de personas de otros países que le piden ayuda para desalojar a personas que se metieron a sus propiedades, Víctor narra que los invasores pensaron que se trataba de alguna casa embargada por un banco. Para fortuna del dueño, la familia se fue sin reparos.

Sin embargo, el caso no termina aquí. De acuerdo con el diario El Español, Víctor podría pagar un alto precio por su decisión de desalojar a los invasores. Al no haber seguido el procedimiento jurídico establecido y llamar a las autoridades, su acción podría ser considerada un acto delictivo.

En declaraciones al diario El Español, Rocío Gil, abogada penalista, explica que tanto Víctor como sus amigos podrían haber incurrido en un delito "de realización arbitraria del derecho", tipificado en el Código Penal español y que señala que habrá un castigo para quien "para realizar un derecho propio, actuando fuera de las vías legales, empleare violencia o intimidación".

Por este delito, Víctor podría tener que pagar una multa económica de seis a 12 meses de sueldo, mientras que sus amigos serían considerados cómplices. También podría ser acusado del delito de coacciones, al haber llevado los palos para amedrentar a los okupas. Por ello podría ser sancionado con penas de seis meses a tres años de prisión.

Víctor, detalla la abogada, debió haber iniciado acciones penales por el delito de allanamiento de morada, en vez de "tomarse la justicia por propia mano". Sin embargo, no es la primera vez que Víctor padece por una invasión a su casa. Según contó a El Español, sus padres también enfrentaron invasores en su hogar.

En aquella ocasión, hicieron las cosas como marca la ley y tardaron cinco años para lograr sacar a los "okupas" de la vivienda.

"Soportamos cuatro juicios, pusimos más de 20 denuncias y recursos, nos gastamos incontables euros en abogados y procuradores, mientras que los 'okupas' no sufrieron nada, destrozaron la propiedad, arrancaron rejas y enchufes, rompieron paredes, incluso picaron la bañera", lamentó. Por eso, Víctor no dudó en actuar. "Aquella odisea que sufrieron mis padres acabó este año". Al pensar en lo que sufrieron, en lo que sufriría su esposa, y en la hipoteca que paga, tomó la decisión. "Ese domingo, los 'okupas' iban a salir de mi propiedad".