Hombre se declara culpable de ofrecer pornografía infantil

MICHAEL KUNZELMAN

GREENBELT, Maryland, EE.UU. (AP) — Un hombre que durante años resistió su extradición de Irlanda a Estados Unidos se declaró culpable el jueves en Maryland de administrar una plataforma en internet que ofrecía pornografía infantil.

Eric Eoin Marques, de 34 años, podría ser sentenciado a un mínimo de 15 años de cárcel y un máximo de 30 por el cargo de asociación ilícita para publicar pornografía infantil. Según el acuerdo, Marques se declaraba culpable a cambio de que la fiscalía recomiende al juez Theodore Chuang una pena de 15 a 21 años, pero el juez no está obligado a aceptar la recomendación.

Marques puede revocar su declaración de culpabilidad si el juez lo sentencia a más años que lo recomendado. La fecha de sentencia será el 11 de mayo.

Marques operaba una plataforma de portales en la “darknet”, o internet clandestina, que permitía a miles de usuarios observar y compartir pornografía infantil, incluyendo cientos de miles de imágenes de videos de niños y jóvenes siendo torturados y violados, según documentos judiciales presentados el jueves.

Marques, que tiene doble ciudadanía estadounidense e irlandesa, ha estado detenido desde que fue arrestado en agosto del 2013 en Dublín en base a una solicitud de extradición estadounidense. Vivía en Irlanda en el tiempo en que fueron cometidos los crímenes. Las autoridades sospechan que el servidor de internet que usaba estaba ubicado en Francia.

Marques fue extraditado a Maryland el año pasado. No se le descontarán los seis años que estuvo preso en Irlanda.

La internet clandestina es una parte de la red codificada, es imposible de acceder sin herramientas de anonimato como el navegador Tor.

Marques creó y operó un servicio de internet llamado "Freedom Hosting" que permitía a los usuarios acceder a portales sin revelar su dirección IP. En el 2013, agentes del FBI en Maryland lograron acceder a la plataforma y detectaron una cartelera de charlas con más de 7.700 miembros y más de 22.000 mensajes. Los agentes bajaron más de un millón de imágenes, de las cuales casi todas eran de menores de edad y de carácter sexual explícito.