En Holanda, un tren descarrilló a diez metros de altura y lo salvó "la cola" de una estatua

LA NACION
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En Holanda, un tren descarriló en la estación de metro De Akkers en Spijkenisse, y quedó suspendido a diez metros de altura. Milagrosamente no hubo heridos porque no había pasajeros a bordo y el maquinista pudo salir del vehículo antes del impacto. Curiosamente, la estatua de una ballena fue clave para salvar la situación: la formación quedó atrapada en su "cola".

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Según informaron los medios locales el accidente ocurrió durante la madrugada del lunes, al rededor de las 12.30. Aunque no se aclara de qué forma, el operador del tren pudo abandonar el vehículo sin ayuda y no resultó herido. Un vocero de la empresa de transporte de Rotterdam RET confirmó que trasladaron al hospital al motorman solo por precaución.

Tal como se aprecia en las imágenes que difundieron los medios de comunicación holandeses, el tren quedó suspendido a diez metros de altura gracias a una obra de arte urbana. Una de estas dos colas de ballena resultó la impensada contención que frenó el impacto después de que el tren atravesara las barreras de contención.

El creador de lo que se conoce como "pista de cola" es el artista visual Maarten Struijs, quien nunca imaginó que su creación serviría para esto.

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La estación De Akkers es la última parada de dos líneas en las afueras de Rotterdam, y aún se desconoce la causa del accidente que podría haber resultado en una tragedia.