La hoja de coca marca el camino del regreso de Evo Morales a Bolivia

Villazón (Bolivia), 8 nov (EFE).- Rituales con hoja de coca, cánticos y música andina se apoderaron de la frontera entre Bolivia y Argentina en la víspera del esperado regreso de Evo Morales a su tierra, casi un año después de haberse marchado tras renunciar como presidente en mitad de la crisis política del año pasado.

En Villazón, habitualmente una tranquila ciudad del sur de Bolivia fronteriza con Argentina, la fiesta de los seguidores del expresidente estalló desde este domingo con los primeros simpatizantes llegados desde distintos puntos del país para no perderse el histórico retorno de su líder.

Frente al puente que divide ambos países se congregaron seguidores y dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Evo Morales; y un grupo de guías espirituales que oficiaron un ritual con hoja de coca para vaticinar cómo le irá al expresidente en su gira de retorno a Bolivia.

Conforme a las costumbres ancestrales de las culturas andinas, el guía espiritual Francisco Balboa y Eulalia Huanacuni lanzaron un par de puñados de hojas de coca al suelo para leer el futuro de Morales en la vuelta a su patria.

Tras unos momentos de expectación donde revisaron el color de las hojas, su forma y la manera en que habían quedado distribuidas, la lectura fue positiva y, acto seguido, la multitud rompió en aplausos y más vítores en favor de Morales.

"PIECITOS BIEN ENCAMINADOS"

"Los piecitos han salido bien encaminados, Bolivia tiene que estar bien encaminada. Así vamos a estar bien", manifestó Huanacuni a Efe.

La hoja de coca estará muy ligada al regreso de Morales a Bolivia, pues tras una gira de tres días por distintas regiones del país se establecerá en Chimoré, el enclave cocalero del Trópico de Cochabamba donde ha anunciado que regresará a la actividad agrícola y sindical que realizaba antes de haber sido el presidente de Bolivia durante casi catorce años consecutivos (2006-2019).

Varios dirigentes cocaleros de Cochabamba ya han llegado a Villazón para, ni bien cruce el puente fronterizo este lunes, escoltarlo y acompañarlo en la multitudinaria caravana que le seguirá en su gira por Potosí y Oruro hasta llegar al Chimoré.

A esta zona cocalera se prevé que llegue el miércoles 11 de noviembre, cuando se cumplirá un año de su partida en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana rumbo a México, que lo acogió las primeras semanas antes de trasladarse a Argentina, donde ha permanecido los últimos once meses.

Entonces se fue denunciando un golpe de estado en su contra, en mitad de la crisis política desatada en Bolivia ante las sospechas de fraude electoral en su favor, tras haber sido elegido para un cuarto mandato consecutivo.

RESGUARDADO HASTA COCHABAMBA

"Estamos aquí presentes para llevárnoslo a nuestro Trópico de Cochabamba. Ha sido amenazado de muerte y su integridad corre peligro", aseguró en un discurso público el dirigente campesino y exviceministro de Interculturalidad Rodolfo Machaca junto a otras autoridades del MAS.

Todos los dirigentes gremiales afines a Morales lo resguardarán, pues son escépticos sobre la posibilidad de que el expresidente vuelva al país sin ninguna traba legal pese a que la Justicia boliviana ya anuló a finales de octubre la orden de captura que pesaba contra él por los cargos de terrorismo y sedición.

"Pronto estará caminando aquí con ese paso firme que ha demostrado durante los catorce años del proceso de cambio", aseguró el excanciller de Bolivia Fernando Huanacuni, uno de los más implicados en dirigir los cánticos de los acólitos de Morales en Villazón.

"Está volviendo nuestro hermano, nuestro presidente, nuestra fuerza, nuestra alegría, y aquí nosotros lo esperamos. Es importante agradecer a quien ha generado una estabilidad y un crecimiento en el país. Mañana emergerá un nuevo tiempo de cambio para nosotros", agregó.

FIESTA DOBLE PARA EL MAS

Huanacuni recordó que la fiesta del socialismo boliviano es doble pues al mismo tiempo que calentaban los ánimos para el regreso de Morales seguían la investidura en La Paz de Luis Arce como presidente para los próximos cinco años, tras haber ganado las elecciones del 18 de octubre con más del 55 % de los votos.

"Vamos a volver, vamos a volver", gritaba la multitud cada vez que hablaba una autoridad, como si de una barra de fútbol se tratase.

Tampoco faltaron las camisetas alusivas a Evo y las banderas wiphalas que pusieron la primera nota de color en Villazón a falta de que durante las próximas horas lleguen todavía más seguidores del expresidente para formar la caravana que lo acompañará en su recorrido, donde hay acreditados al menos 800 vehículos.

Pese a su largo año de ausencia en el país, Evo Morales ha seguido muy presente, como lo acreditan los múltiples murales que adornan las calles no solo de Villazón, sino de toda la carretera que lleva desde La Paz hasta la frontera con Argentina.

Fernando Gimeno

(c) Agencia EFE