Historias de la frontera sur y cremación, las fotos de la semana

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CIUDAD DE MÉXICO, marzo 28 (EL UNIVERSAL).- "Creí que esto iba a acabar antes", dice un fotoperiodista de El Gran Diario de México al reflexionar sobre sus coberturas en hornos de cremación. A poco más de un año del inicio de la pandemia en México se han registrado oficialmente 200 mil muertos por Covid-19, la cifra, advierten diversos especialistas, podría ser mayor. Sin embargo, los fotógrafos también han comenzado a atestiguar la disminución de pacientes en el área Covid, así como las aglomeraciones en las jornadas de vacunación masiva.

En esta semana también destacaron los operativos de la frontera sur y los criterios del personal, las protestas por volver a clases y las exigencias de los adultos mayores para regresar a trabajar porque, advierten, aún son "útiles".

Los hornos de la pandemia, de Carlos Mejía. 13 de marzo

En esta foto vemos a un hornero en Neza, se llama Víctor. Estaba cremando un cuerpo en el momento que llegamos. Vimos que cada cierto tiempo tiene que estar moviendo el cuerpo para que se convierta en cenizas. Los restos caen a una caja de metal que está debajo del horno y después lo pasan a una trituradora para convertirse en polvo fino. Tiene que usar un traje especial.

Víctor nos contaba que tenía programada otra cremación, pero dice que ya no son tantos. Antes eran como 12 cuerpos al día en diciembre, pero ahora sólo son entre tres o cuatro. Comentó que le tocó cremar familias enteras que fueron víctimas del Covid-19 y que no se daban abasto, solían deshidratarse durante su jornada.

Ya pasó un año y seguimos retratando todos estos procesos de panteones, cremaciones. Nos hace ver que la situación no termina. Creí que esto iba a acabar antes.

Práctica antes del banderazo al operativo de migración, de Jacob García. 18 de marzo

Ese día personal de migración fue enviado de Tuxtla Gutiérrez hacia la frontera. Eran 2 mil 225 elementos. Iba a estar el gobernador para darles el banderazo de salida, mientras eso pasaba, ellos estaban practicando su marcha para que todo saliera bien frente al gobernador, así que aproveché para hacer algunas imágenes porque luego, durante el protocolo, es complicado debido a las restricciones que nos ponen.

Improvisación por el temblor, de Germán Espinosa. 19 de marzo

Esta foto fue cuando tembló. Los que aparecen son mis vecinos que salieron con todo y su perrito. En el momento en el que escuché la alarma sísmica bajé con mi equipo, aún lo tenía muy a la mano porque apenas venía regresando de trabajar, para tomar algunas imágenes de lo que pasaba.

Padres piden el regreso a clases, de Carlos Mejía. 20 de marzo

El grupo Despierta México, conformado por colegios particulares, protestó con bancas en el monumento para pedir el regreso a clases. Tenían los escudos de sus respectivas escuelas en las bancas y en algunos libros que llevaron. Pusieron un audio con voces de niños, en los que se escuchaba que decían que extrañaban de la escuela. La mayoría de los manifestantes eran los padres.

Personas de la tercera edad exigen trabajar, de Berenice Fregoso. 22 de marzo

Son adultos mayores que protestaron porque llevan más de un año sin trabajar, son los cerillitos que nos ayudaban en el supermercado. Ellos comentaron que las tiendas de autoservicio los apoyaron en un inicio, pero ya no más. No tienen mucho apoyo familiar y muchos no reciben apoyo del gobierno o explicaban que hace mucho que no les depositan. Argumentan que aún son útiles y que entienden la situación y los riesgos, pero para ellos es más riesgoso no obtener ingresos y no comer. Iniciaron en el Hemiciclo a Juárez y marcharon hasta el Zócalo, bajo el sol.

Historia de una foto a contrarreloj, de Valente Rosas. 23 de marzo

Me pidieron de último minuto fotografiar alguna llegada o salida de pacientes en el área Covid de algún hospital. Me fui al Hospital General. Llegué, pero a diferencia de hace unos meses, que estaba lleno de ambulancias, ahora no había nadie. Esperé cerca de una hora, no pasaba nada. Se agotaba el tiempo para la entrega de la foto, así que me moví a otro hospital, al de Chivatito. Armé el equipo para cuando pasara algo ya estuviera listo. Y así fue, de repente llegó un carrito en los que transportan a los infectados por Covid. Salió un adulto mayor, recuperado. Lo estaba esperando su hijo con un tanque de oxígeno. El señor se ve demacrado por la enfermedad. Al despedirse, abrazó a las enfermeras que lo atendieron.

Procesos de vacunación masiva, de Diego Simón Sánchez. 24 de marzo

Fue el día en el que inició la jornada de vacunación en Coyoacán. Pedimos a la gente de Comunicación Social de la Secretaría de Salud que nos dejara subir a este lugar para tomar una foto panorámica y así poder mostrar la cantidad de gente que participa en la jornada de vacunación masiva. Decían que 8 mil 600 personas podían ser vacunadas al día. La sana distancia ya no existe, a pesar de que la gente pide que la mantengas, es imposible. En los accesos se amontona la gente, los viejitos caminan lento. Lo que sí es que vacunan y sacan rápido a la gente. En la cámara de diputados sí piden ir con prueba negativa, pero los de Comunicación social de Secretaría de Salud no te piden la prueba, pero sí te dejan pasar por grupos pequeños y sales cuando termina tu tiempo.

Aún hay mucho entusiasmo. El personal del gobierno capitalino sigue animando a las personas de la tercera edad. Muchos aún preguntan si algo les va a pasar o si es lo correcto tomar la vacuna, y el personal los calma y anima.

Rutina en la frontera, interrumpida por deportación, de Jacob García. 24 de marzo

Nosotros veníamos de regreso por el Río Suchiate del lado de México. Migración había detenido a esa señora con su niña. La niña lloraba y la señora estaba muy enojada porque ellas son de Guatemala y el esposo de la señora es mexicano. A raíz de la pandemia, la señora y su hija vinieron a vivir a México desde hace un año, pero la niña siguió yendo a la escuela en Guatemala, como sólo es cuestión de cruzar en balsa, la escuela está del otro lado y va dos veces por semana. Ellos están acostumbrados a pasar y venir sin problemas, pero ahorita está todo este operativo en la frontera y no las dejaron pasar porque no tienen papeles mexicanos, les pidieron que se regresaran. La señora le explicaba al de migración la situación, pero él le decía “señora aquí yo soy la ley y usted no va a pasar”.

Los fotoperiodistas somos la voz de los no escuchados. Sé que la foto es universal, la vemos y emite un mensaje, pero hay detalles que no sabemos y por eso hay que contar la historia detrás de estas imágenes.

Primer día como diputada suplente, de Berenice Fregoso. 25 de marzo

Esta fotografía es de Rosa Elina Morales, una diputada suplente que apenas tomó protesta. Se veía muy emocionada, quería lucir bien y le pidió a una de sus asistentes que la auxiliara a pintarse los labios. La verdad es que hay muy pocos diputados por el Covid-19, entonces eso permite ver ese tipo de detalles dentro de la Cámara. Uno que es testigo de estas cosas, también le da orgullo ver que una mujer logre estos cargos, es de admirarse, y también porque es una persona con discapacidad. Estas personas son ejemplos.

Unos sí y otros no, los criterios de migración, de Jacob García. 25 de marzo

Lo que yo noté en la frontera es que a algunas personas sí las dejan pasar y a otras no. Vi a una señora que llevaba su tarjeta de visitante regional, se supone que puede pasar con esa, pero ahora con el operativo -que la verdad fue todo un show porque vimos como 2 mil elementos y antes sólo había una docena por cada cambio de turno- no la dejaron pasar y la mandaron al puente fronterizo, que es la vía legal para cruzar.

Si nosotros como prensa nos acercábamos, el personal de migración como que se ponía las pilas a chambear y cuando ya no había prensa, les daba como igual, dejaban pasar. Les preguntábamos por qué y nos decían que no estaban obligados a declarar. Una situación complicada, hasta turbia.

De pronto te sientes mal como prensa, porque si estábamos nosotros no dejaban pasar a las personas. Es complicado, al final de cuentas lo legal es cruzar por el puente; a veces duele ver eso, pero hay que hacer lo correcto.

En las balsas es normal que los guatemaltecos pasen mercancía, que compran en el lado mexicano porque es más barato. Se supone que si mandan a las personas que pasen por el puente fronterizo, esa mercancía también debería cruzar por ahí, donde está el SAT o la revisión. No todo es correcto. Los balseros también están molestos porque con el operativo disminuyen sus ganancias, cruzan menos personas de lo habitual.